ROMA
LA VIA APPIA
etapas.
Su comienzo data del año
Desde
el comienzo, se previó que esta ruta se extendería
con el tiempo, siguiendo las huellas de las futuras conquistas romanas, y
así ocurrió realmente. De ella se bifurcaron luego caminos hacia los puertos
más importantes, facilitando de esta
manera
las comunicaciones con Oriente.
Para la construcción de esta ruta, Appio Claudio tuvo que enfrentar muchas dificultades, comenzando con el cruce de los pantanos llamados "Pontinos" para llegar a Terracina, como primera etapa. Continuando, tuvo que sortear otros importantes obstáculos naturales, propios del terreno. Para ello fue necesario ejecutar grandes obras de ingeniería, como construir puentes, allanar colinas, rellenar valles y resolver muchos otros problemas como, por ejemplo, conseguir la suficiente mano de obra y recibir a tiempo los materiales necesarios. Todo esto se superó con ingenio, organización, mucho trabajo e importantes inversiones económicas, que Roma aportaba pues conocía la importancia estratégica de esta obra. Desde sus inicios, el camino se llamó Via Appia, recordando así el nombre de su constructor.
La
ruta fue construida con pericia y precisión,
digna de los mejores ingenieros modernos. En efecto, era posible transitarla
bajo cualquier estado atmosférico
existente, en primer lugar durante y después de las lluvias, que rendían
prácticamente intransitables los senderos utilizados hasta entonces para cualquier
traslado con carros rodados. La técnica utilizada, absolutamente
revolucionaria para aquella época, consistía en la construcción
de un fondo de pedrusco
que permitiese un excelente drenaje para las aguas y, sobre el mismo, la colocación
de grandes piedras levigadas (lajas), perfectamente
adaptadas entre ellas, formando un plano muy adecuado para cualquier tránsito
rápido. A partir de esa innovación, tanto
Como
estaba previsto, esa primera ruta se extendió mucho, llegando en primer lugar
hasta Benevento (año 190 a.c.), luego
cruzó los Apeninos hasta Taranto, con un recorrido
total de
distribuir mensajes y encomiendas. (En esa época los mensajes estaban escritos
en sutiles tablitas de madera encerada o en papiros). Se organizó también
el mantenimiento del camino, del cual eran responsables
los gobernadores de las zonas transitadas.
Es
muy interesante mencionar algunas particularidades
de
Los caballos que acarreaban estos carruajes, eran atados a cada lado de un
eje de madera transversal engrampada a los mismos carros.
A los costados de la ruta, existían banquinas de tierra apisonada, con una
anchura de
Con
fines de servicio, en el recorrido se instalaron, cada
10 o
Como
anécdota, se puede recordar la famosa respuesta
dada al Apóstol San Pablo cuando preguntó a un
peregrino cómo llegar a Roma. La misma fue: “todos
los caminos conducen a Roma”. Estas palabras fueron
célebres y rigurosamente ciertas. De hecho, tanto
Volviendo
a
Especialmente durante la época imperial, la "Via Appia" llegó a ser el más lindo de los caminos, En efecto, mientras ese trazado adquiría paulatinamente mayor importancia en la economía romana, surgían cada vez más a su costado magníficos edificios y monumentos, como templos, villas, fuentes y hasta tumbas, como ostentación de riqueza y poder (por ejemplo la tumba de Cecilia Metella, la de Ania Regilla y las mansiones de "Massenzio" y de "Quintili"). Todo era construido con una extraordinaria magnificencia. Cabe aclarar que la presencia de tumbas se debía a la prohibición vigente de sepultar u cremar cadáveres en la ciudad (#1).
En los últimos tiempos de Roma, la falta de mantenimiento perjudicó mucho la Via Appia. En algunos lugares (que se han conservado intactos), aún se pueden observar los surcos dejados por los carruajes. Dada la profundidad de las huellas (ver la foto), se cree que quienes los conducían las utilizaban para aligerar la marcha. En cambio, en otros trechos originales, ni siquiera se distinguen huellas, y seguramente debían haber sido de difícil tránsito.
Cuando
cayó el Imperio Romano de Occidente, estas obras arquitectónicas fueron
despojadas de sus objetos más valiosos: estatuas, mármoles y decoraciones.
Todo fue robado o destruido. La misma Via Appia fue abandonada oficialmente y todo se convirtió
en ruina, a pesar de los intentos del Rey bárbaro Teodorico
(454/ 526) para mantenerla operativa. El camino fue casi olvidado por siglos
hasta el Renacimiento
(
Con respecto a
los restos existentes
hoy en los costados de la Via Appia, se puede apreciar lo que queda de las
que fueron importantes construcciones, de gran
valor arquitectónicos e histórico. Solamente
en la cercanía de Roma y considerando además lo construido en la época
cristiana, se completa un circuito muy frecuentado por estudiosos,
arqueólogos y turistas. Citamos algunos lugares como ejemplo: Las Termas
di Caracalla, las iglesias de "San Nereo
y Achilleo", la de "San
Cesareo in Palatio",
el "Oratorio dei Sette Dormenti",
el "Sepolcro degli
Scipioni", el "Arco
de Druso" entre muchos más.
Actualmente se están realizando excavaciones promovidas por el "Parco Regionale Via Appia", con la intención de poner de manifiesto tanto el valor histórico como el testimonio de la grandeza que representó todo ese sitio.
Alfonso Triboulet
Referencias:
(#1) = Para
la plebe y los "libertos"
se edificaron los "colombari" (tumbas
comunes formadas por centenares de nichos) donde se guardaban sus cenizas.
Estas grandes funerarias fueron construidas excavando las rocas al lado de
de alguna colina.