NOTA SOBRE EL CONTRATO DE LA ESCULTURA
COMERCIANTES
- BANQUEROS
EN LA ÉPOCA RENACENTISTA
En relación a lo que se conoce sobre la escultura "La Piedad", cabe una DUDA RAZONABLE sobre el motivo de la intervención del Banquero-Comerciante Galli en el asunto. En efecto, difícilmente una alta autoridad eclesiástica hubiera pactado realizar una escultura de magnitud con un intermediario que no perteneciese a la élite de esa actividad. No es muy convincente la información de que Galli fuera simplemente un "amante del arte" y también un "amigo-protector" del joven Miguel Ángel. A este propósito vale la pena recordar lo que acontecía en esa época respecto al comercio de obras de arte.
Desde el inicio del 1400 hasta todo el 1500 los mercaderes tuvieron una notable función comercial (y también divulgativa) durante el Renacimiento, ya que cumplían con las exigencias de los mercados en relación a lo que se producía en el curso de esa época extraordinaria. Ellos eran también banqueros, en cuanto financiaban a los talleres artísticos y manufactureros, y también a los propios artistas independientes, para que cumplieran con los innumerables pedidos recibidos. En efecto, tanto la Iglesia como las Ciudades italianas y las de toda Europa, requerían no solo pinturas y esculturas, sino también manufacturas, tejidos, joyas y una infinidad de artículos novedosos, donde se destacaban el ingenio y la belleza.
La historia nos cuenta la
existencia de numerosos comerciantes, como
los florentinos "Bardi" y los sieneses
"Tolomei" (existe todavía en Siena
el palacio Tolomei). Ellos y otros, abrieron sucursales en Francia, Alemania,
Holanda, Inglaterra y en otros países.
Como notables comerciantes se pueden mencionar también nombres como los
"Albizzi" y los "Guardi"
de Florencia, los "Salimbene" y los "Zaccaria"
de Génova, los "Scotti" de Placencia,
entre otros. Al mismo tiempo, las Comunas lombardas iniciaron estrechos contactos
con las de Toscana en los campos comerciales y, principalmente, financieros.
En el tema específico de la escultura "La Piedad", se explicaría la intervención de Jacobo Galli como conocido intermediario actuando en propio. En otros casos, actuaba en combinación con otros grandes comerciantes. Varias escultura realizadas por Miguel Ángel, tanto en Roma como en Florencia, no pudieron ser halladas como, por ejemplo, los dos "cupidos" (esculpidos por orden de Galli) y también dos de los "esclavos" (hallados mas tarde en París), etcétera. El "Bacus" afortunadamente fue encontrado y no fueron comercializadas las obras pedidas por la Iglesia.
Adolfo Ruspini