LA CAPILLA SIXTINA
Desde el inicio

EL COMIENZO

La Capilla Sixtina, como máximo tesoro artístico del Vaticano, tuvo su origen durante el reinado del Papa Sixto IV, que ocupó el trono papal entre los años 1471 al 1484. Este Pontífice, conocido como amante de las obras de arte e impulsor del embellecimiento de Roma, contrató al Arquitecto Giovanni Dolci para que construyera una nueva capilla al lado de la gran Catedral de San Pedro (sobre la derecha desde la plaza, no visible por estar colocada entre otros edificios vaticanos.

La construcción, iniciada en el año 1475 sobre el emplazamiento de una capilla anterior (llamada Magna, de la cual se aprovecharon algunas partes), tuvo una primera terminación en el año 1783 incluyendo las primeras decoraciones con pinturas al fresco (# 1). La nueva obra, llamada, desde el principio con el nombre de Capilla Palatina, corresponde a un edificio alto, rectangular y de ladrillos. Las particularidades son las siguientes:

Medidas: 40.93 m. de longitud por 13.41 m. de ancho, mientras su altura alcanza los 20.7 metros. Estas medidas fueron elegidas por similitud con las que pertenecieron al templo de Salomón, de acuerdo al Antiguo Testamento.
Paredes: las laterales tienen seis ventanas cada una, para dar suficiente iluminación al interior. En las del fondo, una corresponde a la entrada y en la opuesta está colocado el altar de la capilla.
Piso: esta revestido con mármoles de intenso color, cuyo diseño decorativo es típico de la época medioeval.
División interna: La capilla esta separada en dos partes por una baranda de mármol creada por Mino di Fesiole y Andrea Bregno. La misma sirve para crear dos zonas: una para el clero (donde está el altar) y la otra para los fieles.
Otros detalles: arriba del techo de la capilla, se construyó un local que abarca toda la superficie de la misma.

PRIMERAS DECORACIONES E INAUGURACIÓN:

Con respecto a las primeras decoraciones al fresco, intervinieron numerosos maestros pintores del Renacimiento Italiano, como Sandro Botticelli, Luca Signorelli, Cosimo Roselli, Perugino, Pinturicchio, Ghirlandaio, Piero di Cosimo y Bartolomeo della Gatta. Estos grandes artistas pintaron los 12 cuadros existentes en las paredes laterales y la Galería de los Papas, entre otras decoraciones menores.
Con respecto a los cuadros, seis de ellos se encuentran en la pared a la derecha desde la entrada a la Capilla, que se define como pared NORTE. Estos frescos se refieren a la vida de Cristo. En cambio, los seis cuadros restantes están pintados en la pared a la izquierda desde la entrada, definida como pared SUR, y las pinturas corresponden a la vida de Moisés.

El techo de la bóveda se decoró con un cielo raso de estrellas doradas sobre un fondo azul (simbología siempre aplicada al manto de la Virgen. Fue obra del maestro Pier Matteo d´Amelia.

La primera inauguración de la Capilla Sixtina se realizó con una misa, celebrada el día 9 de Agosto de 1483, cuando se dedicó la Capilla a la Virgen María.

Años más tarde, luego de la muerte del Papa Sixto IV en el año 1484, la Capilla fue bautizada con el nombre actual de
SIXTINA, en honor al Papa que fu su iniciador.

SEGUNDA DECORACIÓN (Primera de Miguel Ángel)

(Corresponde a la bóveda y a la franja superior de las paredes).

Reinaron algunos Papas antes de iniciar esta decoración, que estuvo a cargo de Miguel Ángel. Fueron los siguientes:

Inocencio III (1484/1492), Alejandro VI (Borgia - 1492/1503), y Pio III (1503) Reinó 10 días.

Al ser nombrado Papa Julio II en 1503 (reinó hasta 1513), comenzó la segunda etapa decorativa del techo de la Capilla Sixtina. Esta artística tarea tuvo como fin la redecoración de la bóveda, incluyendo también la franja que corre desde el borde del techo hasta la parte superior de las ventanas (desde donde comienza la Galería de los Papas, que no fue tocada). En toda esta franja, el artista pintó los lunetos y las pechinas (en las esquinas).

La necesidad de la nueva decoración fue el siguiente:
En los años anteriores se produjeron problemas estáticos que afectaron la Capilla, ocurridos durante las excavaciones realizadas alrededor del edificio, debido a la construcción de la Torre Borgia (obra del Papa Alejandro VI) y los trabajos para terminar la construcción de la misma Catedral de San Pedro. Tras abrirse una larga grieta en la bóveda, se encargó al Arquitecto Donato Bramante (1444/1514) , que en aquel entonces trabajaba en la Catedral, el arreglo del daño; éste lo hizo y colocó además una base con hierros en el piso del local ubicado sobre la Capilla para asegurar con esto la firmeza del techo de la bóveda. Para cubrir la estética, luego del arreglo, se pintó un rayo en la bóveda, que fue luego tapado por la decoración de Miguel Ángel.

Resumiendo
:
El 8 de mayo de 1508 Miguel Ángel firmó el primer contrato para la nueva decoración, que duró hasta el 1512, cuando la Capilla se abrió al público el 31 de Diciembre de ese año.
La historia nos cuenta los numerosos contratiempos ocurridos en ese periodo, principalmente por los choques de personalidad entre el artista y el Papa Julio II, que falleció al año siguiente de la segunda inauguración (en 1513).

TERCERA DECORACIÓN (Segunda de Miguel Ángel)

(Corresponde al Juicio Universal en la pared del altar).

Como en el caso anterior, pasaron otros Papas antes de iniciar la tercera decoración, siempre a cargo de Miguel Ángel. Fueron ellos:
León X (1513/1521), Adrián VI 2522/1523 y Clemente VII (1523/1530).

La idea de la nueva decoración nació cuando, en el año 1530, el Cardenal Alessandro Farnese fue elegido Papa con el nombre Pablo III. En efecto, el 1 de Setiembre de 1535, Miguel Ángel fue nombrado por Pablo III, primer Arquitecto, Escultor y Pintor del Vaticano. Fue citada, en el mismo documento, la futura decoración de la pared de la Capilla Sixtina donde se encuentra el altar.

Equivocadamente se presumió que el artista haya comenzado la labor a partir de esa fecha. Realmente, lo hizo al año siguiente (1536).
Antes de las pinturas, Miguel Ángel hizo construir un nuevo muro en la pared con ladrillos seleccionados, dando al mismo una ligera inclinación hacia adentro en la línea del piso (Los documentos hablan de "medio codo", equivalente a poco más de 20 centímetros). Se cree que esta medida fue tomada para resaltar más la pintura.

Durante el trabajo del artista, la Capilla permaneció cerrada por expresa voluntad del mismo. Terminada la pintura al fresco, se abrió nuevamente la Capilla el día de Navidad del año 1541, con una nueva y magnífica reinauguración.

Las restauraciones más reciente fueron las realizadas en los años 1980 y 1994 con la ayuda de Japón, que sufragó los gastos de las tareas. Se quitó la pátina de grasa, la humedad y el humo que opacaba al conjunto pictórico, recuperando así los colores originales de la célebre obra.

Adolfo Ruspini

ACLARACIONES

(#1) Pintura al fresco.

Requiere una técnica muy depurada. Se trata de una práctica que consiste en pintar sobre el muro tratado en el momento con yeso blanco húmedo. Al secarse, la cal se transforma en carbonato de calcio, haciendo posible que el pigmento se integre en el revoque. Antes de colocar la cal, el muro debe ser "picado" para permitir el firme agarre de la cal. Luego de la pintura, hay que humedecerla durante algunos días para asegurar su perfección al secar definitivamente.

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