LA CAPILLA SIXTINA

INTERPRETACIÓN DE LA PECHINA
"EL CASTIGO DE AMÁN"

Resumen de la narración bíblica

Mardoqueo (Mordekay) crió a su prima Ester (Hadassá) como si fuera su hija; ambos eran hebreos y vivían todavía como prisioneros bajo el dominio del rey Asuero, identificado históricamente como el poderoso Rey Jerjes I de Persia (519-464 a.c.)

El Rey Asuero echó a una de sus esposas (Reina Vasti) y quiso nombrar a otra Reina, eligiendo como tal a Esther, mujer muy hermosa, que fue Reina y esposa favorita.

Amán fue nombrado por el Rey como segundo al mando del Imperio persa, pero era muy vanidoso y quería que todos le rindieran pleitesías, arrodillandose ante su presencia. Mardoqueo no lo hizo nunca, porque sólo lo hacía ante Jehová. Por eso, Amán odió a Mardoqueo.

Mardoqueo descubrió casualmente un plan de los eunucos para matar al Rey e informó a Asuero por intermedio de Esther. El Rey, agradecido, castigó a los responsables.

Amán se enojó mucho por la intromisión y, como venganza (y también por su odio a los hebreos), quiso matar a todos ellos, para así suprimir a Mardoqueo y verlo sufrir. A tal efecto, emitió un decreto para ejecutar a los hebreos.

Mardoqueo, al tanto de ese decreto, pidió a Ester que, como Reina, hiciese lo posible para anular ese decreto.

Ester, después de que Mardoqueo le informara sobre ese infame proyecto, se presentó ante el Rey y lo invitó a un banquete privado con la presencia de Amán. En el curso del mismo pidió a Asuero la anulación del decreto, por injusto y por ella misma, ya que también era judía.

El Rey recordó entonces de que nunca había premiado a Mardoqueo por haberlo salvado del plan que buscaba su muerte y, considerando también la mala intención del decreto propuesto por Amán, accedió a la petición de Esther ya que ella, a pesar de ser Reina, hubiera sido asesinada.

Como consecuencia, el Rey Asuero anuló el decreto y condenó a Amán, que fue puesto a juicio y clavado en una cruz en el mismo patíbulo preparado para colgar a Mardoqueo. (La Biblia dice sin embargo que Amán fue ahorcado, siendo ésta una diferencia respecto al fresco de Miguel Ángel).

Mardoqueo incluso llegó a ocupar el cargo que tenía Aman.

Interpretación del fresco de Miguel Ángel

Miguel Ángel pintó en la pechina tres momentos de la historia:
a la izquierda el rey Asuero ofrece a Mardoqueo la recompensa prometida por haberle salvado la vida;
a la derecha muestra el consejo celebrado por el rey para castigar a Amán; y el centro dibuja al castigo de Amán, clavado en una madera en forma de cruz.

La gran acción de Esther, para salvar a su pueblo, se festeja aún en nuestros días (en Febrero o Marzo), durante la fiesta del "Purim", que termina con gran regocijo.