LA CAPILLA SIXTINA

INTERPRETACIÓN DE LA PECHINA
"DAVID Y GOLIATH"

Resumen de la narración bíblica

Los Filisteos, conocidos por los antiguos egipcios como "los Pueblos del Mar", se establecieron en la costa suroeste de Canaán (en la actual Franja de Gaza), varios siglos antes de la aparición de los Hebreos en Palestina. Fueron sus declarados y permanentes enemigos.

Los Filisteos batallaron numerosas veces contra los Hebreos, con alternos resultados. En una de estos encuentros los Filisteos se enfrentaron a los soldados Hebreos con un gran ejército, en el cual se destacaba un guerrero de estatura gigantesca y dotado de una fuerza descomunal, conocido como Goliath.

Según cuenta el primer libro de Samuel, los filisteos desafiaron a los hebreos, proponiendo que dos soldados, uno de cada bando, se enfrentaran con sus armas. Vencería la contienda el ejército al cual pertenecía el ganador, pudiendo entonces llevar como esclavos a todos los contrarios. Esta propuesta de los filisteos se debía a que retenían imposible que cualquier humano pudiese vencer al gigantesco Goliath. Los Hebreos, por su parte, aceptaron por encontrarse en una situación inferior que, de todas manera, les impediría la victoria.

Se adelantó Goliath desafiante y, para los hebreos, avanzó David, un joven pastorcillo descalzo y sin armaduras; el mismo fue objeto de insultos y risas por parte del enorme adversario, equipado con coraza, casco y armamentos.

David recogió una piedra del suelo y, con un certero golpe de honda, golpeó al gigante en medio de la frente, logrando desvanecerlo. Acto seguido, David se acercó al caído Goliath y lo decapitó usando su propia espada. Los filisteos se dieron a la fuga.


Interpretación del fresco de Miguel Ángel

El pastorcillo David dejó en el suelo su honda y, luego de empuñar la espada del propio Goliath, la levanta para decapitar al gigante que lo había enfrentado.