LEONARDO DA VINCI
LA
VERDAD SOBRE
LA ÚLTIMA
CENA
1) - INTRODUCCIÓN
Leonardo
pintó este célebre mural en la iglesia de Santa María
de las Gracias , ubicada cerca del Castillo Sforzesco de Milán, sede
del Ducado de la Ciudad, gobernado en ese entonces por Ludovico Sforza (llamado
El Moro).
La tarea de Leonardo, por deseo del Duque, era pintar una
pared en el refectorio del convento Dominicano, situado éste último
en el sitio de la iglesia (Los monjes
eligieron la pared frente a la entrada del refectorio). El artista sugirió
pintar la última cena, por ser el tema más apropiado en del
lugar donde comían los monjes, idea que fue aceptada por todos con
entusiasmo.
Leonardo, sin embargo, quería alejarse
del concepto clásicos adoptados por otros pintores
que dibujaron el mismo tema, dedicado a la eucaristía,
donde Jesús consagraba el pan y el vino antes de ofrecerlos a sus apóstoles.
Como siempre lo hacía, Leonardo estudió minuciosamente la
composición de la pintura (encargada ya en 1490)
utilizando también largos tiempos para preparar la pared de yeso, tanto
que Ludovico Sforza lo emplazó, en 1495, para que terminara la obra
(fue pintada al óleo).
A partir de entonces, el propio Duque y también su esposa, concurrían
frecuentemente al refectorio para seguir los avances de la pintura. Esto condujo
a que toda Milán esperara ansiosamente poder ver la pared terminada,
ya que la fama de Leonardo, desde “la Virgen de las Rocas”, se
había difundido por doquier. El mural
fue concluido en 1497 y mide 460
cm. de alto por 880 cm. de ancho.
2)
-
INTERPRETACIÓN CORRECTA DEL MURAL "LA
ÚLTIMA CENA".
Leonardo
quiso interpretar una situación dramática derivada de una acusación.
En efecto:
Jesús
dijo, acusando a los Apóstoles: "UNO
DE USTEDES ME HA TRAICIONADO"
La pintura muestra la reacción de los apóstoles frente
a tal acusación.
Comenzamos por aclarar, en las siguientes imágenes, los nombres de los apóstoles, divididos en cuatro grupos de tres, de izquierda a derecha del mural.
1° Grupo: Bartolomé,
Jacobo (el menor) y
Andrés
2° Grupo: Judas,
Pedro y Juan
Jesús
3° Grupo: Tomás,
Jacobo (el mayor) y
Felipe
4° Grupo: Mateo,
Tadeo y Simón.
Vista del cuadro completo. Hemos elegido esta antigua imagen ya que, en la última restauración, han sido alterados algunos detalles (ver ampliaciones a continuación).

En
las siguientes imágenes ampliamos las figuras de los cuatro grupos.
Se puede notar el desconcierto reflejado en cada uno de los apóstoles.
Debajo de las imágenes, colocamos otro detalle ampliado con la presencia
del puñal y la bolsa de Judas con las treinta monedas.
DISPOSICIÓN DE LOS APÓSTOLES
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3)COMENTARIOS
Primer grupo:
La sorpresa frente a la acusación de Jesús se nota claramente,
apoyada por los gestos de los apóstoles. Jacobo trata de llamar a Pedro,
que está inclinado para sostener a Juan entristecido. Asoma
el puñal, más claramente visible en la última
imagen.
Una versión afirma que Leonardo se retrató a si mismo como Jacobo
el joven (probablemente verdadera).
Segundo grupo: Juan, llamado
el "bienamado" dobla tristemente su cabeza hacia Pedro, dolorido
por las palabras de Jesús. Pedro, el apóstol con más
personalidad, se inclina hacia él tratando de confortarlo y apoyando
la mano izquierda sobre su hombro. Juan es un joven barbilindo de aspecto
afeminado: es el más débil de los apóstoles y protegido
por todos. Pedro muestra fiereza en su porte. Judas aparece impasible frente
a lo manifestado por Jesús.
Tercer grupo: Aquí todos
intentan dialogar con Jesús: Tomás para pedir explicaciones
y los otros para tratar de mostrarse ajenos a la acusación.
Cuarto grupo: Los apóstoles
están discutiendo sobre la afirmación de Jesús, demostrando
indignación.
4) RESUMEN INTERPRETATIVO:
Se evidencian en la pintura
todas las reacciones posibles: sorpresa (el
primer grupo), dolor y desconcierto
(Juan), intención de refutar (Tomas, el
incrédulo), intención de desligarse
(Jacobo el mayor y Felipe), impasibilidad (Judas),
discusión, indignación (tercer
grupo) y violencia (la
presencia del puñal).
La mesa tiene un aspecto
plano: platos con restos de comida frugal, panes
(como parte de la comida) y vasos pequeños.
No hay presencia de recipientes con líquidos (agua, vino) y tampoco
existe el cáliz para consagrar y compartir el vino. Los motivos, que
compartimos con el criterio de muchos expertos, son los siguientes:
a- Leonardo quiso y pintó una escena dramática provocada por la acusación de Jesús y no representó la Eucaristía, donde hubiera necesitado un frasco o botella y el cáliz para consagrar el vino. Con este criterio, el artista descartó estos objetos por innecesarios, ya que su presencia hubiera confundido el significado de su obra.
b- No pintó ningún recipiente, ya que su intención era disponer de una mesa plana frente a la acción dramática de los personajes. Cualquier objeto con cierta altura conteniendo líquidos hubiese representado un obstáculo, poniendo en duda la interpretación del dibujo y. consecuentemente, habría reducido el dramatismo que deseaba mostrar.
La arquitectura de la obra
está construida por Jesós rodeado por dos grupos en el centro
y dos grupos en ambos extremos. Detallando: Jesús
y los grupos adyacentes 2 y 3
tienen aspectos asimétricos, mientras
los grupos 1 y 4 (en
los extremos) son lineales.
Además, el grupos 1 está ligado
con el 2 por la mano de
Jacobo menor tratando de tocar a Pedro y el grupo
4 está ligado con el 3
por el brazo de Mateo extendido hacia Jesús, asegurando de esta
manera la continuidad de los movimientos hacia el centro ocupado por Jesús.
DETALLE DEL PUÑAL

El puñal no podría
estar en la mano de Pedro: las proporciones no permiten esta posibilidad.
Como consecuencia, la mano con el cuchillo no pertenecería a nadie
y su presencia se interpreta como un intento de Leonardo para mostrar los
sentimientos de violencia de los
Apóstoles hacia el culpable de las acusaciones de Jesús.
Judas
tiene en su mano derecha la bolsa con las 30 monedas.
Adolfo Ruspini