BAREZZI
ANTONIO (1790-1867):
Fue
el gran benefactor de Giuseppe Verdi. Se hizo cargo del joven cuando
éste tenía una edad entre once y doce años, financiando personalmente
su educación y enseñanza musical con la convicción que podía llegar
a ser, en el futuro, un genio de la música. Barezzi, amante de Mozart y Haydn, era también Director de la Filarmónica de Busseto, donde Verdi comenzó sus estudios con el Maestro Provesi antes
de completarlos en Milán. Actualmente, la mansión de Barezzi, en Via
Roma de Busseto, se ha convertido en uno de los museos de Giuseppe
Verdi. En la entrada, es visible una placa de mármol y bronce donde
están grabadas las palabras que Arrigo Boito escribió
en el año 1913 como recuerdo del Maestro, su gran amigo.
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BAREZZI MARGARITA (1814-1840):
Hija
de Antonio Barezzi, fue la primera esposa de Giuseppe Verdi. Se casaron
el 4 de mayo de 1836 luego de un largo noviazgo mantenido durante los
estudios que Verdi realizaba en Milán. Tuvieron dos hijos: Virginia,
que falleció en agosto de 1837 a los pocos meses, e Icilio Romano,
que también murió a principio de 1840 en Milán,
cuando el Maestro se había radicado con su familia en esa Ciudad.
Lamentablemente Margarita, su joven esposa, falleció también
víctima de una repentina enfermedad en el mes de Junio del mismo
año. Tenía solamente 26 años de edad.
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| PROVESI
FERDINANDO (1770-1833):
Maestro
de Música. Vivió largo tiempo en Busseto, donde fue Maestro
de Capilla en la Catedral de San Bartolomeo. Actuó también
como organista oficial. Fue el primer maestro de Música de Giuseppe
Verdi, cuando éste demostró sus excelentes condiciones
musicales luego de tocar algunos años la espineta en su pueblo
natal. Provesi enseñó a Verdi de acuerdo a las indicaciones
de Antonio Barezzi, Presidente de la Filarmónica de esa Ciudad.
Provesi siguió enseñando por varios años al joven,
hasta que éste viajó a Milán para completar sus
estudios.
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| LAVIGNA
VINCENZO
(1767-1836):
Compositor de óperas. En el año 1802 presentó en
el Teatro Alla Scala su ópera “Médico a la fuerza”
entre otras más. También, en ese año, fue nombrado
Maestro de Clavicémbalo para actuar en el mismo Teatro. Algunos
años más tarde, fue nombrado Maestro de Solfeo en el célebre
Conservatorio de Música de Milán. También compuso
música para órgano.
Conoció a Giuseppe Verdi cuando éste fue rechazado en
sus exámenes para ingresar en el mismo Conservatorio. A partir
de entonces, actuó como su nuevo maestro para terminar su preparación
musical. Fue amigo y protector del joven Verdi y lo ayudó también
a relacionarse, abriendo al mismo muchas puertas en el ambiente artístico
de Milán, siendo además su consejero. Cuando falleció
el Maestro Laviña, Verdi decidió regresar a Busseto.
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| MERELLI
BARTOLOMEO (1793-1879):
Fue
condiscípulo del compositor Gaetano Donizetti (1797-1848), para
el cual escribió los libretos de sus primeras cuatro óperas
y dos más para Simón Mayr (1763-1845). Fue agente teatral
en Viena, actuando como Inspector de los Teatros Reales. Luego viajó,
ya como Empresario Teatral, a París, Pietroburgo, Berlín,
Londres y nuevamente a Viena. Más tarde regresó a Milán,
donde fue Empresario del Teatro Alla Scala. Conoció a Verdi,
al cual otorgó su confianza para que presentara su ópera
“Oberto” y también la ”Un día de Reino”,
que fracasó. Sin embargo le concedió otro libreto, “Nabucodonosor”
para que lo musicara, La ópera, luego llamada “Nabucco”
, representó el inicio de la fama del Maestro.
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| STREPPONI
GIUSEPPINA
(1815-1897):
Cantante
con voz de soprano. Se diplomó con honores en “canto”
en el Conservatorio de Milán, y su carrera fue muy rápida.
Debutó en Trieste, con solo veinte años, actuando en el
melodrama jocoso “Matilde de Shabrán”, música
de Rossini y libreto de Gaetano Ferretti. Su éxito personal fue
muy grande por ser dueña de un trino maravilloso y no solamente,
también demostró una notable representación escénica.
A partir de entonces, y con el tiempo, mejoraron sus condiciones de
actriz y muy pronto comenzó a competir con colegas de mucho renombre,
como la Malibrán, la Tadolini, etcétera. A sus otras condiciones,
se le reconocía también la claridad con que pronunciaba
las palabras del libreto. En la plenitud, sus innatas dotes de actriz
hicieron de ella una verdadera “primadonna”.
En los años 1840 y 1842, la Strepponi representaba el punto de
fuerza de las compañías de canto formadas por distintos
empresarios en varias ciudades, como Venecia, Verona, Milán y
también Florencia. Estas compañías tenían
continuos compromisos con teatros de renombre y, por eso, debía
actuar casi sin descanso en distintos roles con una actividad estresante.
Sus éxitos profesionales no fueron, sin embargo, acompañados
por una feliz vida personal. Tuvo muchos problemas por algunos embarazos
clandestinos, que trataba de esconder hasta donde podía. Luego,
se vio obligada a entregar sus bebés en
adopción para no arruinar su prestigio de gran actriz. Fue amiga
de Donizetti, que la trataba afectuosamente, pero el músico se
alejó pronto de ella. Su vida tan intensa comprometía
también su salud, pero no podía dejar de trabajar por
las necesidades financieras que surgían por el mantenimiento
de sus hijos entregados en adopción.
Conoció a Verdi por medio del maestro Laviña y por la
presentación de la ópera Oberto. Luego, cuando Verdi perdió
toda su familia, Strepponi se acercó más al Maestro para
confortarlo y aconsejarlo luego de su fracaso con su segunda ópera
“Un giorno di Regno”. Seguidamente, utilizó su prestigio
personal con Merelli, empresario del Teatro Alla Scala, para que le
confiara el libreto de “Nabucco”. Tanto fue su empeño,
que quiso interpretar la ópera en su presentación, contribuyendo
en los trabajos de preparación, dando consejos y tomando disposiciones
hasta en la coreografía. Después del éxito de Verdi,
Strepponi no pudo continuar con la vida de antes. Su salud comenzó
a verse afectada y su voz estaba decayendo, hasta que dejó el
canto. Viajó entonces a París, donde organizó una
escuela de canto, sin dejar de conectarse frecuentemente con Milán
y con Giuseppe Verdi. Era una mujer muy organizada y también
altruista; siempre mantuvo su independencia económica, cuidando
además a una hermana muy enferma. Tenía valores personales,
a pesar de su vida sentimental tan desordenada. Verdi conocía
muy bien estos valores y le estaba también muy agradecido por
su gran ayuda en los momento más trágicos de su vida y
por el apoyo recibido para estrenar sus óperas.
En
1848 Verdi la visitó a París y decidieron convivir, estableciéndose
en Passy, una localidad cercana e esa Ciudad. Fue muy frustrante la
reunión de Verdi con Barezzi (su benefactor y padre de su primer
esposa fallecida); el Maestro lo llamó a París expresamente
para comunicarle su decisión. Su ex suegro tomó muy entristecido
el hecho cumplido. Más tarde, Verdi y Strepponi se mudaron separadamente
a Busseto, donde ocuparon el Palacio Cavalli, en espera de ocupar la
gran casa de Santa Ágata, adquirida tiempo atrás por Verdi,
mansión que se estaba refaccionando. En Busseto, recibieron un
fuerte rechazo por parte del pueblo, con insultos y vidrios rotos por
tiro de piedras en las ventanas de las habitaciones. La pareja soportó
con paciencia estos problemas hasta que pudieron ocupar Santa Ágata,
que hoy está cuidada con el nombre de Villa Verdi, y donde existe
también un importante museo.
A partir de entonces, la pareja se estabilizó y los valores
de Giuseppina Strepponi, que el Maestro llamaba cariñosamente
Peppina, comenzaron a dar sus frutos. Ella era muy capacitada en todo:
organizaba y ayudaba a Verdi en su trabajo, buscando temas, concretando
reuniones y también colaboraba poniendo orden en el manejo de
los grandes intereses económicos que seguían aumentando.
Se realizaron muchas inversiones, especialmente en terrenos, campos
y propiedades. También se efectuaron numerosas beneficencias
(el Maestro nunca se olvidó de los pobres y de los necesitados).
En el año 1859, Verdi y Strepponi se casaron, regularizando su
convivencia. Tenían 46 y 44 años respectivamente. Peppina
fue una compañera insustituible para Verdi, hasta su fallecimiento.
A partir de entonces, la vida de Verdi cambió mucho, quedándose
a vivir en Milán con mucha frecuencia. En el testamento del Maestro,
figura su firme voluntad de ser sepultado con su esposa, en la Casa
de Reposo para Músicos. Esta conmovedora decisión indica
la profunda unión que había entre ellos.
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| BOITO
ARRIGO
(1842-1918):
Poeta,
Escritor, Compositor y Libretista. Estudió en el Conservatorio
de Milán, donde se diplomó en violín y piano. En
el año 1865 viajó a París con una beca de estudio,
tomando contactos con el célebre escritor Víctor Hugo
y los músicos Gioacchino Rossini, Héctor Beriloz y otros.
Visitó luego Polonia, Alemania, Bélgica e Inglaterra.
Luego regresó a Italia entusiasmado con nuevas ideas, fruto de
sus contactos en los diversos ambientes artísticos y culturales
europeos. Se estableció definitivamente en Milán, donde
trabajó como crítico literario, escribiendo también
el libreto de “Mefistofele”, basado en la leyenda del “Fausto”
dr Johann Wolfgang von Goethe. Esta ópera, musicada por él,
fue inaugurada en el Teatro Alla Scala en 1868, no siendo muy bien aceptada,
tanto que Boito la reelaboró totalmente, presentándola
de nuevo en Bolonia en el año 1875, con pleno éxito.
Boito escribió, en total, diez libretos, entre los cuales se
destaca “La Gioconda” (1876), musicado por Emilcare Ponchielli.
Además escribió los libretos de: “Amleto”
(1865), “Un Tramonto” (1873), “La Falce” (1875),
“Semira” (1877), “Ero y Leandro” (1879). Todos
estos, antes de los muy famosos “Otello” (1883) y “Falstaff”
(1893), que fueron musicados por Giuseppe Verdi. También, para
Verdi, reelaboró el libreto de “Simon Boccanegra”
en 1881. Boito comenzó su amistad con Verdi justamente cuando,
por indicación del editor musical Giulio Ricordi, se encontró
con él en 1879 para iniciar la redacción del libreto para
la ópera “Otello”. Esa amistad siguió, y es
por insistencia de Boito que Verdi compuso la última ópera
“Falstaff”, utilizando su libreto basado en la obra de William
Shakespeare “Las alegres comadres de Windsor”, donde la
acción se desarrolla en el siglo XV.
Lamentablemente, Boito falleció antes de haber estrenado su ópera
cumbre “Nerón”, por estar todavía incompleta.
Por intermedio de Arturo Toscanini, se terminó la obra, que se
inauguró en el Teatro Alla Scala de Milán en 1924.
De la vida personal de Arrigo Boito se recuerda su relación
sentimental con la famosa actriz Eleonora Duse, para la cual efectuó
varias traducciones, entre la cuales figuran “Antonio y Cleopatra”
y, parcialmente, “Romeo y Julieta”.
Boito estuvo presente cuando falleció Giuseppe Verdi en el hotel
de “via Manzoni” en Milán. En el 1913 redactó
las frases que recuerdan al Maestro, grabadas en la gran placa que está
colocada en la entrada del palacio de Via Roma, en Busseto, ex mansión
de Antonio Barezzi, donde Verdi comenzó su vida personal y artística.
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| VERDI
CARLO, su padre
(1785-1867):
La relación de Giuseppe Verdi con su padre Carlos, quedó
casi siempre en la sombra por dos motivos: el primero, por la actuación
en la vida del Maestro de su gran benefactor Antonio Barezzi que, financiando
sus estudios, lo ayudó para que llegase a la fama y, por el segundo,
la discreción del propio Verdi, que dejó pocos rastros
sobre la intimidad de esa relación (pidió también
a su heredera, María Filomena Verdi, que destruyera toda su documentación
personal).
Lo que se conoce, es que el padre de Verdi, cuando el Maestro comenzó
a tener intereses económicos importantes por su trabajo, solicitó
al hijo el manejo de los mismos, recibiendo una fuerte negativa. Además,
se sabe que los padres de Verdi dejaron el despacho de bebidas que tenían
en Roncole (la casa era alquilada), para transferirse a Santa Ágata
cuando Verdi adquirió esa propiedad, con el supuesto motivo de
vigilar las restauraciones que se estaban realizando en la casa principal.
A continuación, el padre de Verdi comenzó a acumular deudas,
sostenido por la fama de su hijo. El Maestro, al enterarse del problema,
y por intermedio del notario Bavagnoli, pagó todas las deudas
y asignó una pensión vitalicia al padre, con la condición
que dejara Santa Ágata. Carlo Verdi y su esposa se mudaron entonces
a la localidad de Vidalenzo. Al cumplirse este arreglo, las relaciones
de Giuseppe Verdi con su padre quedaron muy comprometidas. Sin embargo,
en el testamento del Maestro, se encuentran reconocimientos importantes
para los descendientes de su familia.
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| VERDI
MARIA FILOMENA:
Era
una prima en segundo grado de Giuseppe Verdi y fue adoptada por el Maestro
y su esposa en el año 1867. Su origen fue el siguiente: Giuseppe
Verdi tenía un hermano de nombre Marcos, el cual, al casarse,
tuvo nueve hijos, el sexto de los cuales se llamó José.
Cuando José se casó, tuvo a su vez numerosos hijos, el
quinto de los cuales era una nena a la que llamaron Filomena. Fue justamente
Filomena la que Verdi y su esposa adoptaron con el nombre de María
Filomena Verdi. En el año 1878, María se casó con
Alberto Carrara, hijo de Angiolo Carrara, importante notario de Busseto,
que tenía también a Verdi como cliente y amigo.
María Filomena Carrara Verdi fue luego heredera universal de
Giuseppe Verdi y nombrada adenás, en el testamento, como ejecutora
de sus últimas voluntades. Su esposo, Alberto Carrara, figura
también como beneficiario en el mismo testamento.
Nació, con el matrimonio de María Filomena, la Dinastía
Carrara-Verdi, que todavía hoy reside en la casa de Santa Ágata.
La Administradora actual de la casa y del museo es Emanuela Carrara
Verdi, segunda sobrina de María Filomena. Visitantes de todo
el mundo concurren constantemente a Santa Ágata, incluyendo grandes
figuras del Arte, de la Política y de la Ciencia. Recientemente,
la visitaron los Astronautas de la sonda espacial MIR.
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| LOS
CANTANTES:
Verdi tuvo muchísimos contactos, y también problemas,
con los cantantes de sus óperas. Le resultaba muy difícil
coordinar los valores de cada uno de ellos para lograr una representación
armónica del conjunto musical. La influencia de Rossini era notable
en los tiempos de Verdi, con enfoques representativos totalmente distintos.
Las óperas de Rossini tendían a lo bufo, mientras las
de Verdi eran trágicas. De acuerdo con eso, los cantantes sobresalientes
en las óperas bufas no eran siempre adecuados para actuar con
excelencias en las trágicas. Fundamentalmente, había diferencias
en la tonalidad de voz y también en las posturas interpretativas.
Como ejemplo, vale la pena recordar el casi fracaso de La Traviata,
cuando se presentó por primera vez en Venecia. Verdi, casi desesperado,
pensó en un rotundo fiasco, a pesar de que el público
festejó su música. En efecto, los cantantes no "entendieron"
la ópera y no actuaron como Verdi esperaba. En efecto, no "vivieron"
las situaciones emotivas y dramáticas y, por lo tanto, no pudieron
expresarlas en la escena. Por este motivo, Verdi insistía muchísimo
en las pruebas previas a la presentación de cada ópera,
y presionaba a los cantantes hasta con severidad. Algunas caricaturas
del Maestro, publicadas en la época, reflejaban esta característica
de Verdi.
|
| LOS
LIBRETISTAS:
Giuseppe
Verdi tuvo, en total, diez libretistas. Hasta la ópera “Nabucco”,
Verdi compuso sus primeras óperas (tres en total), en base a
libretos existentes; las últimas de ellas ("Un Giorno di
Regno" y "Nabucco") le fueron asignados por Bartolomeo
Merelli, empresario del Teatro Alla Scala. A partir de entonces, era
Verdi que contrataba los libretistas, modificando y proponiendo temas
para utilizarlos en sus óperas.
Su labor fue muy extensa con ellos en jornadas de mucho trabajo. A pesar
de la tradicional exigencia y severidad que tenía el Maestro,
tuvo muy buena amistad con todos ellos, logrando resultados extraordinarios.
Es interesante mostrar la siguiente tabla, para analizar el progreso
de las tares realizadas durante la vida del Maestro con sus libretistas:
| LIBRETISTA |
CANT. |
ÓPERAS |
Temistocle
Solera
1815-1878 |
5 |
Oberto
Nabucco
I Lombardi alla 1°Crociata
Giovanna d’Arco,
Attila. |
Francesco
Maria Piave
1810-1867 |
9 |
Ernani
I due Foscari
Macbeth
Il Corsaro
Stiffelio
La Traviata,
Simon Boccanegra
Rigoletto
La Forza del Destino. |
Salvatore
Cammarano
1801-1852 |
4 |
Alzira
La Battaglia di Legnano
Lucia Miller
Il Trovatore. |
Arrigo
Boito
1842-1918 |
2 |
Otello
Falstaff. |
Hubo
seis libretistas más, con una sola producción. Son los siguientes:
Felice
Romani = Un
Giono di Regno;
Andrea Maffei = I
Masnadieri;
Eugéne Scribe = I
Vespri Siciliani;
Joseph Méry = Don
Carlos;
Andrea Ghislanzoni = Aida;
Antonio
Somma = Un Ballo in Maschera.
Esta secuencia nos indica la cantidad de libretos redactados y óperas
presentadas por el equipo de trabajo compuesto por Giuseppe Verdi + Libretista de
turno. El caso de Arrigo Boito,
con solamente dos óperas, se debe a la edad del Maestro y a la juventud
de Boito.
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|
LA
CENSURA:
En los tiempos anteriores a la unidad de Italia, muchos territorios
eran controlados por potencias extranjeras, las cuales no veían de buen
grado que los teatros representaran óperas cuyo contenido podría
tener algún significado perjudicial para sus intereses. Por ese motivo,
ponían censores
que controlaban los
relatos de los libretos, dispuestos
a intervenir cuando había sospecha de que éstos pudieran ser interpretados
por el pueblo como ejemplos para alguna acción atentatoria contra su
autoridad, o favorables a ideas revolucionarias, teniendo en cuenta
que toda Italia estaba de pie, tanto políticamente como con las armas,
en la búsqueda de su independencia.
Con respecto a las óperas de Verdi, algunas veces los censores hicieron
cambiar los personajes y también transportar los lugares de acción a
otros territorios. Esto pasó, por ejemplo, con “Rigoletto”.
El tema fue tomado de una novela de Víctor
Hugo , titulada “El Rey se divierte”, donde se ilustraba como Francisco l, Rey de
Francia, pasaba su tiempo seduciendo a las damas de la corte. Debido
a la censura, el libreto cambió la corte francesa por el Ducado de Mantua,
con el mismo Duque como personaje principal.
La misma situación pasó con el libreto de Antonio Somma “Un Ballo in Maschera”. El tema original (se
trata de un hecho histórico), había sido tomado anteriormente por el
libretista Eugéne Scribe (desde un relato de Shakespeare) para el compositor Daniel Auber. Somma quiso
repetir el tema con otra presentación. El hecho relatado (en el original)
fue el regicidio del Rey
Gustavo lll de Suecia. En el nuevo libreto, Smma presentó al mismo
Rey como persona dominada por un tío, y luego asesinado. Verdi deseaba
estrenar la nueva ópera en Nápoles, aprovechando que el Teatro San Carlos
de esa Ciudad le había solicitado una representación. Naturalmente,
la censura de los Borbones
pidió que se cambiara el significado político del regicidio , derivándolo
a un hecho personal, quitando la presencia del Rey y muchas cosas más.
Verdi, que había viajado a Nápoles con su esposa en barco desde Génova
para tratar el tema, discutió mucho con los censores, pero no se llegó
a ningún arreglo, y la ópera no pudo representarse. Hasta intervino
la justicia, pero sin consecuencias. De todas maneras la ópera fue cambiada,
llevando la ciudad de Estocolmo a Massachussets,
en territorio americano, y el Rey Gustavo se transformó en el Conde
Warwick, Gobernador
de esa región. La ópera fue presentada
el 17 Febrero de 1859 en el Teatro Apolo de Roma, con éxito.
También otras óperas de Verdi tuvieron problemas al ser presentadas
por primera vez, como por ejemplo Ernani y Don
Carlos, especialmente esta última.
La misma tenía como base un hecho histórico tomado de un drama
de Federico Schiller. Don Carlos fue un personaje real, hijo de Francisco ll de España y nieto del gran emperador
Carlos V (Nació en 1545 y murió en prisión, donde su padre lo
puso). La ópera relata que Don Carlos, infante de España, tenía amores
con la princesa francesa Isabel
de Valois (que también estaba
prometida oficialmente con él). El tremendo drama pasional se
desató cuando, por razones políticas, Isabel tuvo
que casarse con Francisco ll, padre de Don Carlos. En la ópera,
se presenta también el Gran Inquisidor de España.
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LAS
CARICATURAS:
En tiempos tan fervientes como
los que se vivieron durante la independencia italiana, los temas que
inspiraban a los creadores de caricaturas eran infinitos, pero la
moderación era siempre una buena medicina para no terminar entre rejas.
Entonces la imaginación, aliada con la picardía, encontraba siempre
una salida no tan comprometedora para lucirse sin muchos problemas.
Por ejemplo, los creadores utilizaban las figuras como Giuseppe
Verdi, Cavour, Manzoni, Rossini, etcétera, mostrándolos en reuniones o en presencias
de los que se querían abuchear, dando énfasis al dibujo para desmerecer
a estos. Mostramos, como ejemplo, un par de caricaturas donde justamente
se aprovechó la figura de Giuseppe Verdi, cuando cumplía funciones relacionadas
con su trabajo, al lado de personas indeseables. Una de estas muestra el diálogo de Verdi con los inspectores borbónicos de la censura, y la
otra corresponde al estreno en París de la ópera “Don Carlos”, cuando
Napoleón lll agasajó al Maestro.
Con
respecto a Verdi, hubo una infinidad de caricaturas dirigidas a su persona,
todas para poner el
punto sobre particularidades de su vida y muy especialmente sobre
su trabajo. Por ejemplo era proverbial su puntualidad, como la insistente
crítica que dirigía a los cantantes durante las pruebas de teatro para
las óperas. Otras eran dirigidas a sus buenos negocios, el ingreso de
dinero, a la compra de propiedades, etcétera. Verdi se reía mucho cuando
las leía.
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Anécdotas:
Los exámenes de Verdi en el Conservatorio:
Cuando Verdi llegó a la fama, el Conservatorio de Milán
fue contestado duramente por todos, debido a que el Maestro fue rechazado
en su examen de ingreso a esa Institución. Sin embargo, en cierto
momento de su edad avanzada, alguien alcanzó a Verdi las hojas
del examen que él presentó al Conservatorio de Milán,
cuando intentaba inscribirse como estudiante. Verdi las miró y
dijo textualmente: “tenían razón, lo que veo aquí
no tiene ningún valor musical”.
La laboriosidad del Maestro:
Comenzando con “Nabucco” en 1842 y hasta 1851, Verdi presentó
por lo menos una ópera por año, ya que compuso dos en
los años 1844, 1845, 1847 y 1849.
En 1852 no hubo ninguna, pero en 1853 estrenó dos. A partir
de ese momento las presentaciones se fueron espaciando. Hubo una en
los años 1855, 1857, 1859, 1862, 1867.
1871, 1887 y la última, “Falstaff” en 1893.
Si agregamos las dos primeras (“Oberto” 1839 y “Un
día de Reino” 1840), Verdi compuso un total de 25 óperas.
El Jardinero
Es ilustrativo el relato referido a uno de los jardineros de Santa Ágata.
Le tenía tanto respeto al Maestro que, cada vez que se cruzaba
con él, se ponía en posición de firme (anécdota
narrada por Emanuela Carrara Verdi, administradora de Villa Verdi, en
Santa Ágata).
Una época musical muy floreciente:
Durante la vida de Giuseppe Verdi, varios músicos de gran celebridad
nacieron y murieron. Los siguientes son algunos de los ellos:
Nacidos y fallecidos durante la vida
de Verdi:
Gounod (1818-1893); Offenbach
(1819-1880);
Borodin (1833-1887; Tchaikovsky
(1840-1893);
Brahms (1833-1897); Wagner
(1813-1883).
Nacidos antes de Verdi y fallecidos durante
su vida:
Beethoven (1770-1827);
Schubert (1797-1828);
Bellini (1801-1835); Paganini (1782-1840)
Donizetti (1797-1848);
Schumann (1810-1849);
Rossini (1792-1868); Beriloz (1803-1869);
Bizet (1810-1886); Liszt
(1811-1883).
Nacidos durante la vida de Verdi y en
vida al fallecer Verdi:
Dvorak (1841-1904); Grieg
(1843-1907);
Leoncavallo (1857-1919); Puccini (1858-1924);
Debussy (1862-1918); Sibelius
(1865-1957);
Lehar (1870-1948); Stravinsky (1882-1971);
Gershwin (1898-1937).
Adolfo Ruspini
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