GIUSEPPE VERDI
PRÓLOGO:
Giuseppe Verdi fue mucho más que un músico cuyo talento fue reconocido y admirado universalmente. Efectivamente, también resultó ser, en el curso de su vida, uno de los símbolos más queridos del patriotismo italiano en esa época tan llena de conflictos, cuando Italia del norte estaba ocupada militarmente por las tropas austriacas a la orden del célebre mariscal Radetzky. El pueblo, especialmente en la ciudad de Milán, rechazaba decididamente la ocupación mediante manifestaciones de gran intolerancia. Verdi participó a su manera en esa resistencia que terminó, pacos años más tarde, con la creación de Italia como Nación. Sin embargo, no utilizó armas ni realizó acciones violentas algunas, sino lo hizo con su inspiración artística y su música, con la cual logró enaltecer los deseos de libertad y de independencia nacional que siempre estuvieron presentes en el alma de todos. Verdi, y en modo especial con su ópera "Nabucco", supo exaltar al pueblo, y su mérito personal fue reconocido por toda Italia cuando la misma, por fin, logró unificar sus territorios, con Roma como capital del Reino
Como
ejemplo de la importancia histórica de Verdi,
es suficiente recordar la mención que la Comuna de Milán le dedicó en el primer
aniversario de su muerte, en el año 1902,
mediante una placa colocada en la puerta del hotel
"Milano" donde falleció el Maestro (calle Msnzoni N. 29):
TRADUCCIÓN
DEL ESCRITO ORIGINAL (EN IDIOMA ITALIANO DE LA ÉPOCA):
ESTA
CASA HARÁ QUE LOS SIGLOS VENIDEROS RECUERDEN A
GIUSEPPE VERDI
QUE FUE SU HUESPED DESEADO
FALLECIDO EL 21 ENERO DE 1901
--------------
EN EL PRIMER ANIVERSARIO DE TAMAÑA MUERTE PUSO LA COMUNA POR CONSENSO UNÁNIME DEL PUEBLO EN PERPETUO HONOR DEL SUMO QUE ENCENDIÓ EN LOS PECHOS ITÁLICOS, CON CELESTIALES ARMONÍAS, EL DESEO Y LA ESPERANZA DE UNA PATRIA.
El fenómeno de la presencia de Verdi en
la lucha del pueblo por la
independencia
nacional, queda demostrada también por un grabado de la época (a la derecha),
donde se puede observar cómo la gente escribía su nombre
en las paredes, debido a la curiosa
coincidencia de sus letras iniciales con lo que era el íntimo deseo de todos:
"Vittorio
Emanuele Re
D’Italia"
En
el grabado se nota la presencia de gendarmes austriacos recorriendo las calles
de Milán. Ellos no tenían motivos para impedir estas inscripciones, ya que vivaban
al músico preferido del pueblo, al artista que compuso el Nabucco. Esta escena
se repitió en muchas ciudades y pueblos todavía controlados por fuerzas extranjeras,
hasta su liberación, hasta la creación del Reino de Italia...
Adolfo Ruspini