TOSCA
Ópera
lírica de Giacomo
Puccini
en 3 actos
Libreto de Victorien
Sardou, Giuseppe Giacosa y Luigi
Illica
FECHA DE LA COMPOSICIÓN:
Primavera 1896 - octubre 1899
PRIMERA REPRESENTACIÓN:
el
14
Enero 1900 en Roma, Teatro Costanzi
ANTECEDENTES:
Tosca
no es simplemente
una maravillosa opera lírica, sino también posee un importante
fondo histórico que no
se evidencia debido a
las modificaciones realizadas en el original del primer libreto. En efecto,
el actual libreto de la opera, escrito por Giuseppe
Giacosa (1847-1906) y Luigi Illica
(1857-1919), fue tomado del melodrama homónimo de Victorien
Sardou (1831-1908) y reducido a solamente tres actos (en origen,
cuando fue presentado en París en
1887,
tenía cinco). Fueron cancelados muchos particulares que constituían
el entorno histórico del drama, y también eliminados numerosos
personajes, entre los cuales figuraba el muy conocido músico Giovanni
Paisiello como director de la famosa cantante Floria
Tosca. Como siempre, el interés de Puccini
privilegió el amor difícil, contrastado y trágico,
mucho más que el encuadre histórico de la época. .
La trama escrita por los libretistas, se desarrolló en Roma
en los días 15 y 16 de Junio del año
1800. Estas fechas se deducen por un
importante evento bélico acontecido el día 14 de ese mes,
cuyas referencias están detalladas en nuestros
“Comentarios”
y Notas relacionadas al final.
La época histórica
de la trama es la que sigue a la caída de la breve República
Tiburtina, constituida en Roma el 7 de Marzo 1798 (luego de
que el General Berthier ocupara la ciudad el 19 de Febrero para los franceses)
y terminada el 30 de Setiembre 1799, cuando las tropas napolitanas ocuparon
la ciudad de Roma al retirarse las tropas de Bonaparte. Esta República
había sido creada con la intención de sacarle al Papado (reinaba
Pio VI) los poderes temporales. En el período de la trama,
la policía napolitana
estaba dando caza a los numerosos bonapartistas
que habían quedado en la ciudad, y con
este hecho se inicia el libreto de Tosca.
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PERSONAJES:
Floria Tosca, celebre cantante
(soprano)
Mario Cavaradossi, pintor (tenor)
Barón Scarpia, jefe de
la policía (barítono)
Cesare Angelotti, prisionero bonapartista
fugitivo (bajo)
El Sacristán, (bajo)
Spoletta, agente de policia (tenor)
Sciarrone, gendarme (bajo)
Un carcelero,
(bajo)
Otros: Un pastor, un cardenal,
un escribano, un oficial, un sargento, soldados, esbirros, nobles, burgueses.
LA TRAMA
Acto primero:
Angelotti, bonapartista y primer
cónsul de la República Tiburtina,
arrestado por sus ideas políticas por Scarpia,
se había fugado de la prisión de “Castel
Sant’Angelo” buscando refugio en la iglesia “Sant’Andrea
del Valle”, donde su hermana, la marquesa Attavanti,
poseía una capilla privada, al lado del altar mayor. La marquesa (sabiendo
que su hermano intentaría la fuga), había
previamente
escondido en la capilla algunas prendas femeninas, con las cuales el fugitivo
podría vestirse para alejarse sin sospechas. Mientras Angelotti busca
las llaves de la capilla, entra el sacristán
y el fugitivo se oculta en las sombras. Aparece en escena el pintor Mario
Cavaradossi, que está pintando la figura de Magdalena
en una decoración del altar mayor. El fugitivo lo reconoce desde la oscuridad:
es su amigo y comparte sus ideas políticas. Mientras el sacristán
se enoja por el desorden creado por los instrumentos del pintor y trata de reordenarlos,
Cavaradossi canta la famosa aria “Recondita
Armonia” en recuerdo amoroso para su novia y amante,
la cantante Floria Tosca. Cuando
el sacristán se aleja, el fugitivo se acerca al pintor, pidiendo ayuda.
Éste le entrega la cesta
con su con su propio almuerzo y ambos dialogan buscando una salida a la situación.
Se escuchan ruidos por la improvisa entrada de Tosca, que obligan Angelotti
a ocultare nuevamente. Tosca dialoga amorosamente con Mario Cavaradossi y le
propone un encuentro amoroso por la noche (Non
sospiri la nostra casetta…) Luego, mirando el cuadro
que está pintando su novio, observa la gran semejanza de la imagen de
Magdalena con el semblante de la marquesa Attavanti, amiga de ambos. Esto provoca
una escena de celos de Tosca,
que sospecha una secreta relación entre el pintor y su amiga. Cavaradossi,
con mucho empeño, puede tranquilizarla (Qual’occhio
al mondo…) prometiendole que pondrá, a la
figura de Magdalena, el color sus ojos. Luego Tosca se aleja para dejar trabajar
a su novio, y Angelotti se acerca nuevamente, retomando el diálogo con
su amigo. Un improviso golpe de cañón
anuncia que se ha descubierto la huida del prisionero desde el castillo, Urge
tomar una decisión y Cavaradossi decide acompañar Angelotti, vestido
con los atuendos femeninos traídos por su hermana, hasta una casa de
su propiedad en las afuera de Roma. Ambos parten olvidando, en la capilla, la
cesta de comida y el abanico
que la marquesa Attavanti había traído con los vestidos. Entra
nuevamente en escena el sacristán que, con explosiva alegría,
anuncia una gran victoria de las
tropas austriacas contra Bonaparte. La iglesia comienza a llenarse: entran parroquianos
muy alegres por el acontecimiento y, con ellos, también aparece el barón
Scarpia con sus esbirros, buscando rastros del fugitivo. Rastrea
toda la iglesia y encuentra, en la capilla de los Atavanti,
la cesta con comida y el abanico. Improvisamente Tosca entra nuevamente en la
iglesia para advertir a su novio que deberían suspender el encuentro
programado para la noche, ya ella deberá cantar
en el Palacio Farnese, ante
la presencia de los reyes
de Nápoles, para festejar la gran victoria contra Napoleón.
Al no encontrar a Cavaradossi, queda turbada (“Ed
io venivo a lui tutta dogliosa..."). Scarpia, sospechando
que el pintor, conocido bonapartista, estaría involucrado en la huida
de Angelotti, y también por el morboso celo
que sentía de Tosca, muestra a la cantante el abanico
olvidado, insinuando que Cavaradossi se fue acompañado por una dama.
Tosca, reconociendo el abanico como el de la marquesa Attavanti, piensa que
esa dama era ella y, tomada por un exasperado celo, sale de la iglesia para
ir a la casa de campo de Cavaradossi y comprobar la traición de su amado.
Scarpia, aprovechando la ocasión, la hace seguir ("Tre
sbirri, una carrozza, presto...") pero con bien otros
propósitos, ya que pretendía acusar
al pintor como cómplice, matarlo y quitarle su amada.
Mientras, la iglesia se llena de gente festejante. Llega el cardenal y se canta
el “Te Deum”, para
agradecer a Dios la victoria austriaca, ya que alejaría definitivamente
Napoleón de la ciudad.
Acto Segundo:
Se desarrolla en el Palacio Farnese
de Roma. En el primer piso se está desarrollando la gran fiesta programada,
con la presencia de los reyes de Nápoles.
En el segundo piso del edificio se aloja el jefe de Policía, barón
Scarpia, que en ese momento está cenando a la
espera
de noticias sobre la captura de Angelotti. Por la ventana abierta se escucha
en lejanía la voz de Tosca. Entra el agente Spoletta, anunciando que
no logró detener al fugitivo, pero en cambio arrestó
a Mario Cavaradossi, que hace entrar esposado. Al ser interrogado,
el pintor rehúsa revelar el escondite de Ancellotti, aún bajo
amenazas de tortura. Scarpia, molesto al seguir escuchando la voz de Tosca,
que canta en la fiesta, cierra la ventana y ordena torturar a Cavaradossi el
la habitación contigua, sin lograr que confiese. Terminada la celebración
en el primer piso, Scarpia hace traer a Tosca
y hace ingresar también al pintor torturado. Ambos amantes se abrazan
fuertemente y Mario puede susurrar a Tosca de callar todo a cualquier costo.
Se nota la desesperación de Tosca viendo el estado de Cavaradossi. Scarpia
decide entonces continuar con las torturas en la habitación de al lado.
Se escuchan fuertes gritos de dolor y Tosca, temblante, ruega inútilmente
que se termine el suplicio, pero al fin se desploma
y dice balbuceando el lugar del escondite (nel
giardino…nel pozzo…). Scarpia hace traer nuevamente
al pintor, herido y sangrante, ordenando a sus agentes que arresten al fugitivo
en el lugar indicado por Tosca. Cavaradossi reprocha amargamente a su amada
por haber cedido, y en ese momento entra otro agente anunciando que Napoleón
había triunfado en la batalla que todos pensaban había
perdido contra los austriacos, motivo de todos los festejos (Melas
é in fuga!...). El pintor herido canta entonces
su alegría por esa inesperada noticia, entonando el himno a la libertad.
Scarpia, frente a la sorpresa y a la desazón general, ordena llevar Cavaradossi
a la cárcel, Llega Spoletta e informa que el fugitivo Angelotti
se suicidó cuando lo estaba apresando; luego los esbirros
se retiran y Scarpia queda solo con Tosca. Comienzan entonces los manejos de
Scarpia para seducir a la cantante. Ella rehúsa desesperadamente los
avances del tirano, tratando a su vez de salvar la vida de su amante. Al fin,
desesperada, canta la famosa aria (vissi d’arte
…). Pero luego parece ceder antes las promesas de
que la ejecución de Cavaradossi sería fingida, a continuación
de la cual podría huir con su amante utilizando los salvoconductos que
en ese momento redactaría. Mientras Scarpia escribe, Tosca se acerca
lentamente a la mesa donde Scarpia estaba cenando y toma
un cuchillo en sus manos, que esconde a su espalda. Scarpia,
con los documentos firmados en una mano, abre los brazos lanzándose hacia
Tosca ( finalmente mia!...),
pero cuando se acerca a la cantante, ésta le clava el cuchillo en el
pecho. El tirano cae y suplica, pero muere.
Tosca toma los salvoconductos de la mano del caído y luego, con gran
emoción, coloca dos velas encendidas
al lado del cadáver del tirano, como un acto de piedad, diciendo, antes
de salir sin ser molestada: (e davanti a lui
tremava tutta Roma!...)
Acto tercero
Amanece. En la lejanía un joven pastor canta una melancólica canción
en dialecto romanesco. En los baluartes de la fortaleza
“Castel
Sant’Angelo”, Mario Cavaradossi está convencido que pronto
moriría y, en efecto, su carcelero le comunica que falta una hora para
su ejecución. El condenado solicita entonces que le permitan escribir
un último adiós para una persona amada, y el carcelero le trae
lo necesario. Cavaradossi, mientras escribe, canta una apasionada aria de amor
a Tosca (e lucean le stelle…).
Improvisamente llega la cantante, la cual explica a Mario que tuvo
que matar al barón Scarpia para salvar su honor y le
muestra los salvoconductos para ambos, que les permitirían
escapar después de ejecutar la sentencia, ya que la misma sería
simulada. Lo fusilarán con cartuchos
de salva y él deberá caer como si fuera de verdad,
para engañar a todos. Tosca recomienda chistosamente a Cavaradossi que
simule bien su muerte. Llegan los soldados y proceden a ejecutar la sentencia:
disparan y Mario cae muerto, por
ser falsas las promesas que Scarpia había hecho a Tosca: las
balas eran de verdad. Los soldados se retiran y Tosca se acerca
al cadáver de Mario invocando repetidamente su nombre para que se levante,
Al darse cuenta de la verdad, cunde en ella una tremenda
desesperación por la traición del tirano, acrecentada
por la entrada de los esbirros que la están buscando, ya que encontraron
el cadáver de Scarpia. Tosca, cercana a la locura, huye hacia el borde
de la muralla del castillo y se arroja al vacío.
ARIAS CÉLEBRES:
”Recondita armonia”,
aria de Cavaradossi (acto I)
”Tre sbirri... Una carrozza... Presto"
(acto I)
”Vissi d'arte”, aria
de Tosca (acto II)
”Mattutino” preludio
(acto III)
”E lucevan le stelle”,
aria de Cavaradossi (acto III)
”Marcia al supplizio”
(acto III)
COMENTARIOS:
1 = Tosca es considerada por muchos
como la opera más dramática de Puccini,
rica en golpes de escena y trovadas originales como, por ejemplo, el
abanico utilizado por Scarpia y las velas
encendidas colocadas a los flancos del cadáver del mismo
Scarpia. Todos los detalles fueron estudiados para mantener al público
en constante tensión durante la representación. El drama, absolutamente
emocionante con la maravillosa música de
Puccini, tuvo siempre un gran éxito y permitió
mantener Tosca en todos los programas internacionales de óperas líricas.
La lectura del libreto es fascinante incluyendo también sus detalles,
y es difícil visitar en Roma la iglesia de “Sant’Andrea
del Valle” sin recordar el drama de Tosca, iniciado es
ese sitio. Muchos turistas, además, visitan ese templo motivados simplemente
por la opera.
2 = A pesar de que el libreto
de Tosca no aporta referencias directas sobre la
fecha del drama, surgen detalles que la
determinan con exactitud
(15 y 16 de Junio del año
1800), y eso se da cuando, en el primer acto, se manifiesta
gran alegría por una supuesta victoria austriaca contra las tropas de
Napoleón, circunstancia que, en la misma noche, es festejada en el Palacio
Farnese con Tosca como interprete principal. Esta
victoria que luego se convierte en derrota, según lo
anunciado por un personaje durante el segundo acto, corresponde a un hecho
histórico realmente acontecido:
la batalla de Marengo. (Ver detalles de esta batalla
en NOTAS RELACIONADAS)
3 = Es realmente sorprendente
observar como los libretistas han introducido en su obra los detalles que permiten
calcular las fechas en que ellos mismos decidieron desarrollar la trama de Tosca.
Tal vez lo hicieron para compensar los muchos e importantes
particulares omitidos cuando se redujo el texto original de
Victorien Sardou, muchos de ellos referidos a la época histórica,
cuya breve síntesis figura en los antecedentes
del inicio y, también, en las notas
relacionadas al final.
4 =
Los dos libretistas Giuseppe Giacosa y Luigi Illica, colaboraron
juntos en la edición de los siguientes libretos: Boheme,
Tosca y Madame Butterfly, todos con música de Giacomo
Puccini.
NOTAS RELACIONADAS:
1
= Por más
detalles sobre las raíces históricas
existentes en Roma en la época inmediatamente anterior
a Tosca, es interesante recordar el “via
crucis” padecido por el Papa
Pio VI (1717-1799 , - tomó el poder en 1775 -). Enemigo
de la Revolución francesa, la condenó siempre. Cuando Napoleón
ocupó Italia, tenía la orden del Directorio
francés de ocupar los estados Pontificios. Pio VI no
opuso resistencia armada y cedió, por el armisticio de 1776, las ciudades
de Bolonia, Ferrara y Faenza. Cuando los franceses ocuparon Roma y se fundó
la República Tiburtina, se quiso exiliar
al Papa Pio VI. Éste, al rehusarse, fue enviado primero
a Siena y luego se lo encerró
en la Certosa de Florencia. Cuando,
en 1796, los franceses ocuparon la Toscana, Pio VI fue enviado
a Francia, donde falleció en 1799.
En diciembre del mismo año, mediante un cónclave realizado en
la ciudad de Venecia, fue elegido su sucesor, Pio
VII, que reinó en Roma a partir de cuando fue ocupada
por las tropas napolitanas, o sea en la época
de Tosca.
Vale también recordar que fue el mismo Papa
Pio VII el que, en 1803, coronó en París como
Emperador a
Napoleón Bonaparte.
2 = El
“Palazzo Farnese”,
utilizado por los libretistas para desarrollaron el segundo acto de Tosca, es
un edificio histórico,
siempre visitado por innumerables turistas. Fue encargado por el cardenal Alejandro
Farnrsio, iniciandose los trabajos en 1514; se interrumpieron
por el saqueo de Roma del 1527 y retomados en 1541, tras el acceso al papado
del mismo cardenal Farnesio con el nombre de Pablo
III . Miguel Ángel
participó en su terminación.
3 = LA BATALLA
DE MARENGO:
A
pesar de que podría aparecer superfluo relatar los detalles de lo
sucedido
en esa batalla, relacionada de alguna manera con la opera, nos parece conveniente
hacerlo para valorar el único suceso
histórico que
los libretista, aunque indirectamente, enlazaron con su relato, luego de
haber desechado los
restantes cuando modificaron el libreto original de Victorien
Sardou.
Los hechos se desarrollaron
de la siguiente manera:
Al amanecer del 14 de Junio del 1800,
en Marengo, cerca de la ciudad de "Alessandria", comenzó una
gran batalla entre Napoleón y el ejercito austriaco comandado por el
General Melas (hay
dos versiones sobre quién atacó primero). Antes
de la batalla, Napoleón había enviado tropas, mandadas por el
General Desaix,
hacia Génova, en cumplimiento de un pedido de refuerzos hecho por el
General Murat, que rodeaba esa
ciudad. Napoleón, encontrandose en desventaja durante la batalla, habría
enviado estafetas para ordenar al General Desaix que volviera con urgencia.
A principio de la tarde, los austriacos estaban convencidos que su posición
era ganadora y, por ese motivo,
enviaron estafetas a Roma para comunicar por adelantado
y con apresuramiento la victoria al Papa
Pio VII (esa noticia se supone haya llegado a destino en las
primeras horas de la mañana del 15 de
Junio). Sin embargo Napoleón seguía
combatiendo.
Siguiendo con la batalla, está confirmado
que el General Desaix se presentó a eso de las tres de
la tarde y atacó Melas por la espalda,
causando un gran desconcierto en los austriacos al sentirse rodeados. Rápidamente
la batalla, a pesar de la muerte de Desaix, se transformó en un gran
éxito para los franceses. El General Melas perdió
mitad de sus fuerzas y se dio a una fuga desordenada. La noticia debió
llegar a Roma en la madrugada del 16 de Junio,
y concuerda con lo relatado en el libreto de Tosca.
Las
dos versiones
sobre la batallas son:
1)
Melas atacó primero porque se sabía en
ventajas sobre Napoleón y éste pudo ganar solamente poque Desaix
llegó a tiempo.
2) Napoleón atacó primero sabiendo
estar en desventaja. Lo hizo sorpresivamente de madrugada cuando Melas no lo
esperaba. El regreso de Desaix estaba programado con antelación, gracias
a una genial concepción estratégica. Napoleón necesitaba
adelantarse a Melas utilizando la sorpresa para tener mayores posibilidades:
sus fuerzas eran inferiores.
(nosotros nos quedamos con esta versión, la más
aceptada.)
4 = La batalla de Marengo dejó
también otros recuerdos duraderos. En efecto, se acuñaron
monedas de oro con el mismo
nombre en conmemoración de ese acontecimiento; en una cara figuraba
la cabeza de Minerva y el la otra estaba sellado su valor, 20
francos franceses. En Italia se lo llamó “marenghino”.
Mas tarde,
fue acuñada la misma moneda por voluntad del Rey
de Italia Humberto I, con un valor de 20
liras, pero con la efigie del mismo rey. Ambas monedas tuvieron
una muy larga vida, y en la época actual tienen gran
interés numismático. En los dialectos lombardos
se las recuerda todavía con el nombre de “el
marenghin d’or”.
Un
segundo recuerdo
de esa batalla, y
que perduró en Italia hasta el presente, es de carácter culinario,
y fue el famoso “pollo a la Marengo”.
Se trata de pollo frito en aceite, que tanto gustaba a Napoleón.
Adolfo Ruspini