GIOACCHINO ROSSINI
Su amor a los padres
Desde niño, su vida se desarrolló en un ambiente donde la música estuvo siempre presente, debido al trabajo de sus padres. Algunas veces su madre lo llevó en sus representaciones como cantante, y esto indujo en el chico una gran admiración por ella, por como cantaba, por los aplausos del público, por el clima alegre y deslumbrante de las representaciones. Gioacchino amaba y estaba orgulloso de su madre; creció con la alegría de un chico feliz, a pesar de las restricciones económicas de sus padres. Ellos estaban siempre de buen humor y cuidaban mucho de él, demostrando ser una familia ejemplar, cosa que influyó mucho en su carácter.
Siempre fue perezoso
Lo era desde chico para todas las cosas que no le interesaban, meno escribir música. Sin embargo lo fastidiaban los compromisos que debía cumplir para la entrega de sus composiciones. Hay numerosas anécdotas al respecto, que cuentan como distintos empresarios tuvieron que encerrarlo en una habitación para que terminara de componer las "ouverture" de sus óperas. Éstas siempre las escribía al final, con el resto ya terminado y por eso ya estaban lejos de su interés. Por ejemplo, Rossini terminó la overture de “Otello” en una piecita en el palacio Barbaja de Nápoles, donde lo pusieron a la fuerza con un plato de "maccheroni", vigilado para que no pudiera salir. También pasó lo mismo con la "ouverture" de la ópera La “Gazza Ladra”, siendo encerrado esta vez en un sótano del Teatro Alla Scala de Milán el día anterior a su primera representación. Y hay más ejemplos sobre este tema, pero lo peor fue con la ópera "Mosé" donde, a pesar de todo, no llegó a tiempo y por esto se presentó la ópera sin "ouverture".
Hay otro buen ejemplo de lo perezoso que era Rossini. Un día de invierno estaba en Venecia, componiendo el "duetto" de la ópera "Il Signor Bruschino". Estaba en su cama porque hacía mucho frío y no quería levantarse para encender la chimenea. De pronto se le cayó una hoja escrita. Para no molestarse a recogerla, escribió otra cambiando la melodía. Al entrar alguien en la habitación recuperó la hoja caída, cuyo contenido incluyó luego en otra parte de la misma ópera.
Repitió melodías en distintas óperas
La acusación a Rossini de ser perezoso, se debió también a las repeticiones de la misma música en distintas óperas. En efecto eso fue verdad, y sufrió luego muchas críticas por esto. Algunos ejemplos son los siguientes:
- La sinfonía de "La Cambiale di Matrimonio" figura en "Adelaide
de Borgogna"
- La "ouverture" da la ópera "La Pietra del Paragone"
es utilizada nuevamente en "Tancredi"
- La "ouverture" de "Aureliano en Palmira" es la misma del
"Barbiere di Siviglia" y de "Elisabetta d'Inghilterra"
Hay muchísimo más ejemplos referidos a la repetición de melodías en "duetti" y "terzetti", presentes en distintas partes, y hasta la ópera "Eduardo e Cristina" es un simple "collage" de músicas de otras óperas, y "Le Compte Ory" es casi lo mismo que la ópera "Voyage a Reims".
En aquellos tiempos la música no estaba registrada, y era muy cómodo reutilizar algunas melodías en óperas que se presentaban en lugares diferentes (especialmente en otras ciudades). La música comenzó a registrarse por medio de la "Casa Ricordi" en la ciudad de Milán, iniciándose muy lentamente la labor a partir del año1814. En 1825 ya comprendía todo lo que se representó en el "Teatro Alla Scala" de Milán y, en 1838, Casa Ricordi contaba ya con un catalogo de 10.000 ediciones y fue aumentando paulatinamente la cantidad hasta ponerse al día una década después.
En 1849, Casa Ricordi publicó una edición completa dedicada a
la música de Rossini. El compositor intentó luego justificarse
por las repeticiones efectuadas.
Sin embargo, nunca perdió el prestigio internacional que sin duda mereció
con creces.
Ciclotimia y carácter
Realmente, Rossini sufría cambios repentinos de humor, pasando rápidamente
de un comportamiento alegre y eufórico a la tristeza y a la depresión.
De joven, sentía entusiasmo juvenil al componer, cuando expresaba su
fantástica imaginación creando la música chispeante que
tanto le agradaba: manifestaba en ella su carácter muy alegre, confiado
y orgulloso de si mismo.
Tomaba pero muy mal las inevitables críticas y primeros fracasos, de
tal modo que repercutían en su comportamiento; sin embargo su juventud
le permitía una muy rápida recuperación.
Sin embargo, fue a los 30 años, a partir de su matrimonio, cuando mostró
la inestabilidad de su carácter. Tuvo problema con su esposa que no toleraba
y, posteriormente, el fallecimiento de su madre lo llevó casi a la desesperación.
Decidió un cambio de vida, iniciada con la separación de su esposa
y aceptando a Olympia Pelissier como compañera.
Rossini mantuvo siempre su carácter alegre, pero era muy frágil,
no se reponía con facilidad frente a cualquier embate (tuvo muchas críticas).
Padeció periodos alternos de gran depresión, especialmente luego
de la muerte de su padre, de los cuales pudo reponerse solamente gracias a los
amorosos cuidados de Olympia.
Luego de estos periodos depresivos, Rossini viajó definitivamente a
París con su esposa y se produjo en él una gran estabilización
de carácter. La gran aceptación que mereció en Francia,
el sentirse apreciado por todos y el amor de Olympia, le restituyeron su proverbial
alegría, otorgándole seguridad y confianza en si mismo, logrando
ser más tolerante. Supo además actuar con gran prestigio, casi
desde un pulpito hacia los demás. Los artistas y los intelectuales de
la época lo escucharon siempre con gran respeto.
Realmente Rossini, convertido con justicia en un gran personaje, vivió
los momentos más felices de su vida, hasta la muerte.
Fue conservador
Analizando la vida de Rossini, se puede comprobar su gran desaprobación
a los cambios, excepto naturalmente los políticos, ya que también
él anhelaba la liberación de Italia frente a la ocupación
extranjera.
Él amaba lo que tenía y se sentía satisfecho con la calidad
de vida que siempre tuvo, Nunca quiso cambiar, ni siquiera los empresarios que
lo contrataban, siempre que le dieran trabajo. Fue por eso que aceptó
Domenico Barbaja en Nápoles y se quedó siete años dependiendo
de sus contratos (18 óperas). Lo dejó solamente para casarse (lejos
de esa ciudad) con Isabel Colbrán, que fue novia del mismo Barbaja.
En cuanto a las innovaciones técnicas que fueron apareciendo en Italia y en el mundo, Rossini siempre las aborreció como, por ejemplo, el ferrocarril. Nunca quiso subirse a un tren: él amaba las carrozas y no quería cambiarlas. Hasta tomó una cuando emigró a Francia por última vez. Se fue con Olympia prefiriendo realizar un viaje de varios días, en pequeñas etapas, antes de recurrir al ferrocarril.
En París, en su mansión de Passy, nunca quiso cambiar el tipo de iluminación de la casa, adoptando otro más moderno, de acuerdo con el avance tecnológico de aquel tiempo. Siempre rechazó todos los sistemas que incluían un cambio novedoso, aunque fuera mejor. Rossini siempre rechazó el modernismo, lo aborrecía.
Fue amante de la gastronomía
Rossini gustó, desde siempre, la buena mesa, pero la disfrutó
principalmente en sus años parisienses. En Francia, el compositor pasó
dos periodos de su vida. El primero cuando estaba casado con Isabél Colbrán
y llegó a ser Director del Teatro de los Italianos. En ese primer periodo
se hizo muy amigo del célebre "maitre" Marie Antoine",
llamado por todos Antonin Caréme (1784/1833). Este Chef, conocido internacionalmente,
comentó en un diario de la época que nadie entendía bien
su cocina como Rossini. Luego comenzaron a aparecer nuevos platos, algunos influenciados
por el compositor.
Fue en el último periodo de vida cuando más se acentuó
su amor a la gastronomía. Ya anciano, al entrar en un restaurante y antes
de sentarse a la mesa, era su costumbre estrechar la mano del "maitre"
y visitar la cocina para saludar al chef. Esto es lo que relató Casimir
Moisson, primer chef del restaurante Maison Derée.
Solía también quedarse en la cocina para ver como se preparaba
su comida, dando sus consejos.
Rossini era muy amante de la buena cocina y se le debe la preparación de por lo menos dos platos, ideados por él: Los canelones y el tournedos (es una tapa de cabezas de champiñones cocinados con salsa al jerez sobre un molde de pan).
Adolfo Ruspini
Continúa
en: "Sus
Óperas