GIOACCHINO ROSSINI


Una familia de músicos

Gioacchino Antonio Rossini nació en Pesaro (Ciudad italiana frente al mar Adriático), el 29 de Febrero de 1792. Su padre Giuseppe (1760-1839), apodado “Vivazza”, era oriundo de Lugo (ciudad en provincia de Ravena) y tenía, como Maestro de Cuerno y de otros instrumentos de vientos, una ocupación en la orquesta municipal de Pesaro, mientras su madre, Ana Guidarini (1772-1827), era una mujer joven y muy hermosa, con buenas dotes musicales y cantante por afición. Pesaro pertenecía, en aquel entonces, a los Estados Pontificios, siendo la vida muy difícil e incierta, ya que Napoleón Bonaparte había entrado en Italia por primera vez con sus banderas republicanas, con las cuales cosechó numerosos adeptos, entre los cuales estaba “Vivazza” Rossini. Con las invasiones napoleónicas, se inició en Italia un gran movimiento social, tendiente a lograr la unidad nacional y la independencia de Italia.
Finalmente, el día 5 de Febrero de 1797, los
soldados franceses ocuparon la ciudad de Pesaro y papá Rossini se destacó enseguida como ferviente republicano, cosa que le costó la cárcel cuando los austriacos, dos años después, ocuparon provisoriamente la ciudad (1799).

A partir de entonces, con "Vivazza" preso, su familia quedó sin recursos, y tocó a mamá Ana hacer frente a la situación, buscando y obteniendo diversos empleos como cantante de óperas en teatros secundarios, también con cierto éxito a pesar de su poca experiencia. Mientras tanto, el chico Gioacchino fue atendido por su abuela, que se preocupó también para conseguirle la instrucción básica. En junio de 1800, Napoleón ganó la definitiva batalla de Marengo contra los austriacos, que fueron desplazados de la región. Algunos meses después, el padre de Gioacchino quedó en libertad y trabajó junto a su esposa, tocando instrumentos de viento en las orquestas donde ella cantaba.

Stendhal (1783-1842), famoso escritor francés que escribió sobre la vida de su contemporáneo Rossini, hizo algunas referencias sobre este periodo de trabajo compartido de sus padres, destacando su pobreza pero también su voluntad para superar aquellos momentos difíciles sin desesperanzarse y siempre de buen humor. Al poco tiempo, en 1801, “Vivazza” Rossini fue nombrado, por sus indudables condiciones musicales, miembro de la Academia Musical de Bolonia, la cual estaba empeñada en valorizar los excelentes músicos de esa región. Posteriormente, la familia Rossini decidió mudarse (en 1802) a Lugo, ocupando la casa paterna de "Vivazza", donde éste había nacido. La razón de esa mudanza fue para ofrecer a Gioacchino una preparación musical de excelencia en la ya famosa escuela de esa pequeña Ciudad (ver en "La Formación") a pesar de que, por los nuevos compromisos asumidos en Bolonia, su padre debía ausentarse frecuentemente, con sacrificios, para viajar a esa Ciudad lejos de su casa. Mientras tanto el chico, estudiando en Lugo, quedaba al cuidado de la madre.

Obrando de esta manera, los padres de Gioacchino demostraron claramente su intención de que su hijo continuara su propia tradición, considerando que el muchacho ya había demostrado, en ocasión del trabajo de su madre como cantante, un gran amor a la música. Además, tenía una muy buena voz y había cantado numerosas veces en el coro de la iglesia de Pesaro. A este propósito conviene recordar que, años más tarde, Gioacchino actuó como tenor en distintos teatros de Bolonia antes de que tuviera la oportunidad de componer su primera ópera en Venecia (ver en "El artista"). Hubo un momento en que al joven Rossini se le ocurrió seguir la carrera de cantante, idea que su madre rechazó terminantemente. Ella, que había seguido muy de cerca los avances de su hijo en composición, estaba convencida de que muy pronto Gioacchino encontraría el camino hacia el esperado éxito. El joven la escuchó: sentía una gran admiración por su madre. La familia Rossini era muy unida, y la mutua vinculación afectiva se mantuvo toda la vida.

Adolfo Ruspini

Continúa en: "La Formación"

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