PROGRAMA DE ORIENTACIÓN
PSICOLÓGICA

CONDUCTAS ASOCIALES

LOS NÚMEROS EN ROJO CORRESPONDEN A LAS CITAS BIBLOGRÁFICAS DETALLADAS AL FINAL DEL ARTÍCULO.  

GENERALIDADES
El termino "familia" alude a una comunidad, a un grupo social humano ligado horizontalmente por afinidad y verticalmente por consanguinidad.
La afinidad, en primer término, se refiere al Amor, móvil que lleva a formar la sociedad entre los esposos, base de formación de la mayoría de las familias en la que surgirán seguramente nuevas líneas de relación: la de los padres con los hijos (consanguinidad ) y la de los hermanos entre sí (relación fraternal).
Esta comunidad ha sufrido, en las diferentes épocas y costumbres, numerosas modificaciones, habiendo perdido funciones y roles que anteriormente le fueron característicos, como la fuente educadora que tenía en otros siglos. (1)
El distinto papel que desempeña la mujer en la sociedad también contribuye a modificar su presencia en la familia, no siempre en beneficio de ésta. La mujer hoy paga su independencia y repercute sobre su felicidad, trastornando a su vez sus funciones femeninas (Marie Langer 1951) y gravitando de manera absoluta sobre la misma familia que ha fundado (2). En efecto, hoy existen las deformaciones morales, la sociedad de lucro, el deficiente nivel económico, la poca disponibilidad de las viviendas suficientemente amplias, el capitalismo salvaje, que han puesto en crisis los principios sobre los cuales se asientan las bases de la vida familiar.
Actualmente la familia se ha convertido en un pequeño grupo humano en el cual las tensiones sociales, políticas, económicas, culturales, políticas e incluso religiosas del momento presente, se hacen sentir de una manera real y efectiva, alienando roles, mandatos, “apropiándose de su tiempo y del cuerpo” (Michel Foucault 1989). (3)

TRASTORNOS DE CONDUCTA

La pérdida de límites, de controles, la promoción de conflictos e inseguridades, donde el rol del padre tiende cada día a diluirse, por ausentismo obligado, por la concurrencia de considerables horas fuera del hogar para ganar menos por más trabajo , y muchas veces por separación o divorcio matrimonial. Así la función padre y/o madre comienza a hacerse difusa, permitiendo que surjan conflictos en la generación de hijos, acompañados a nivel social, es decir en el afuera y cada día más, por el culto exagerado del éxito, del sexo, la gula, la ambición desmedida, la competencia desleal y destructiva, la aceptación de la disociación ideo-pragmática de los lideres, de la inducción seductora y tiránica de las pautas de comunicación que “masifican” y la escasez de figuras de identificación. Todo esto facilita la eclosión del fenómeno asocial, especialmente en el seno de la familia y en los hijos, promoviendo especialmente determinadas conductas asociales.

Podemos definir al trastorno de personalidad antisocial como una condición psiquiátrica caracterizada por conductas persistentes de manipulación, explotación o violación de los derechos de los demás; a menudo está implicada también en comportamientos criminales. Hoy se define como sociópata al individuo que padece de dicho trastorno; antiguamente se los denominaba psicópata. Ambas clasificaciones designan a un individuo asocial apático y con fijaciones, que ni toma roles ni pertenece a un grupo social, además de transgredir sus normas.
Las características generales de un "asocial" corresponden a un patrón de violencia, con comportamiento impulsivo, aislamiento del entorno, elitismo y discriminación, entre otros.
Se diagnostica al psicópata como sociópata por la aparición de una conducta irracional y carente de propósito, falta de conciencia y vacío emocional. Son gente en busca de emociones fuertes, que no experimentan miedo.
La impulsividad resulta ser ilimitada; no temen a las consecuencias de sus actos. Para un psicópata una relación humana no tiene significado, por lo tanto son hábiles manipuladores y explotadores.

Por su parte, el Cuarto Manual del "Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana" (DSM-IV, 1994) utiliza los siguientes criterios para el trastorno antisocial de la personalidad: (4).

El desprecio y violación de los derechos de los demás que se presenta desde la edad de 15 años, se caracteriza por la existencia de 3 o más de los siguientes ítems:
Fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal, como lo indica el perpetrar repetidamente actos que son motivo de detención
Deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otros para obtener un beneficio personal o por placer
Impulsividad o incapacidad para planificar el futuro
Irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidas o agresiones
Despreocupación imprudente por su seguridad o la de los demás
Irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo con constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas
falta de remordimiento, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber dañado, maltratado o robado a otros.

El comportamiento antisocial no aparece exclusivamente en el transcurso de una esquizofrenia o un episodio maniaco. Existen pruebas de un trastorno de conducta que comienza antes y después de los 15 años.

Siguiendo a Cleckley, (5) algunos rasgos de la personalidad, del antisocial o psicópata son:
ausencia de ansiedad neurótica;
ausencia de trastornos del juicio;
irresponsabilidad;
conducta antisocial habitual, inadecuadamente motivada;
buena inteligencia;
falta de remordimiento y vergüenza;
incapacidad para amar;
incapacidad de aprender con la experiencia;
falta de autocrítica;
reacción desproporcionada o fantástica al alcohol;
pobreza de reacciones afectivas;
fracasos frecuentes e inexplicables;
falta de sinceridad

El mismo autor (H. Cleckley, en su tratado The mask of sanity 1941 primer edición) también presenta un perfil de la psicopatía, determinando por 16 rasgos que consideraba más significativos del trastorno y que son los siguientes:

1) Encanto externo y notable inteligencia.
2) Ausencia de alucinaciones y de otras alteraciones del pensamiento irracional.
3) Ausencia de "nerviosismo" o de reacciones neuróticas.
4) Indigno de confianza.
5) Mentiras e insinceridad.
6) Falta de sentimientos de culpabilidad y de vergüenza.
7) Conducta antisocial sin aparente remordimiento.
8) Razonamiento insuficientemente y falta de capacidad para aprender de la experiencia.
9) Egocentrismo patológico e incapacidad para amar.
10) Gran pobreza de reacciones afectivas primordiales.
11) Pérdida específica de intuición.
12) Irresponsabilidad en las relaciones interpersonales corrientes.
13) Comportamiento fantástico y poco recomendable por lo que respecta a la bebida, e incluso enajenado en algunas ocasiones.
14) Amenazas de suicidio raramente cumplidas.
15) Vida sexual impersonal, trivial y poco integrada.
16) Incapacidad para seguir cualquier plan de vida.

TIPOLOGIAS ASOCIALES
La tipología asistemática enuncia DIEZ categorías esenciales de sujetos con trastornos, caracterizados y designados sólo por sus rasgos más sobresalientes. Son las siguientes:

1) Hipertímicos
2)
Depresivos,
3)
Inseguros,
4)
Fanáticos,
5)
Necesitados de estima,
6)
Lábiles de estado de ánimo,
7)
Explosivos,
8)
Desalmados,
9)
Abúlicos
10)
Asténicos.

CLASIFICACION
Otro aporte importante para poder comprender la esencia de la personalidad del psicópata ha sido el de Lewis (6) quien cita, entre otros, las tipologías de Blackburn. Este autor remarca que, mientras la psiquiatría norteamericana define la conducta antisocial en términos comportamentales, otras hacen hincapié en relación a las emociones. Así, se pueden distinguir dos grupos.
Grupo 1- Los que está formado por individuos que sienten muy poca culpa con respecto a su conducta anormal, y poca comprensión hacia los otros.
Grupo 2-Los que está formado por individuos que tienen "tendencias neuróticas".estos últimos presentan excesiva emocionalidad y quejas de "conflicto interno", como culpa, ansiedad, depresión, remordimientos, paranoia, y otros síntomas psiconeuróticos" que los lleva generalmente al alcoholismo y a cometer actos de riesgo.
El primero se definió como "psicopatía primaria" y al segundo "psicopatía secundaria". Cloninger los indica como tipo I y tipo II.
En el modelo del "nuevo paradigma" de Esterly y Neely el Tipo I (Grupo 1) es bajo en la búsqueda de sensaciones, es improbable que tenga comportamientos impulsivos, pero, cuando existen, tienen la finalidad de reducir la ansiedad, provocándose trastornos alimentarios, exceso de ejercicios, adicción al trabajo, y exceso de compras y despilfarro.

En cambio, la "psicopatía secundaria" (Tipo 2), corresponde al tipo de alta ansiedad que son dependientes de drogas y del alcoholismo, y es más probable que tengan comportamientos impulsivos, y cuando los tienen, éstos son dirigidos a la búsqueda de sensaciones y de riesgo (por ejemplo, aventuras sexuales, juego patológico y robos. En un estudio de Horvath y Zuckerman (7), estos autores afirman que, en su búsqueda de sensaciones y experiencias intensas, los buscadores de sensaciones asumen diversos tipos de riesgos, por ejemplo, trabajos o deportes peligrosos, también suelen exponerse a situaciones ilegales conduciendo demasiado rápidamente y en forma descuidada, e incluso intoxicados. Suelen ser voluntarios para experimentos considerados peligrosos, así como en misiones voluntarias de riesgo en la guerra. Tienden a beber copiosamente, tomando todos los riesgos sociales de su conducta desinhibida; fuman, sustancias no permitidas, aceptando los riesgos para la salud, así como se arriesgan no sólo de esta manera, sino también con la ley. Suelen ser ludópatas y, si gozan de una economía buena, tienden a tomar también mayores riesgos financieros. Tienen tendencia a involucrarse en relaciones sexuales pasajeras y múltiples, lo cual los exponen a contagios venéreos y, en especial, al SIDA, por la ausencia del sentido de protección, y por un mecanismo de omnipotencia que subyace en lo profundo de su psiquis, que los lleva a pensar que todo lo puede y que son inmortales.

Los psicópatas no son usualmente menos inteligentes que otros criminales, incluso comparándolos con aquellos que padecen otras patologías, lo esencial en ellos es que casi siempre no comprenden que no deben repetir comportamientos que les trajeron problemas con anterioridad (es decir: los repiten). Los psicópatas reinciden más que otros criminales. Estas reincidencias pueden ser explicadas por su necesidad de excitación (búsqueda de sensaciones) o su impulsividad en respuesta a perspectivas de recompensa. También porque en ellos existe una insensibilidad al castigo.
La aceptación de hoy en día de la teoría de la existencia, de que hay una predisposición biológica a la violencia que conduce a la personalidad antisocial y al crimen, está más vigente que de costumbre, así como la social, según estas teorías, se debe considerar que tales conductas dependen fuertemente de las circunstancias ambientales en las que se encuentra el individuo y especialmente del entorno familiar que pueda dar contención y sea el formador constructor propiciando reglas de acuerdo a un orden moral y ético-legal aceptable.

Varios trabajos de Matthew Galvin (8,9,10) y colaboradores, han asociado que el maltrato temprano infantil trae varias consecuencias con secuelas posteriores: las llamadas cogniciones sociales, regulación afectiva, apego y las relaciones con los pares, habiendo sido también considerado como la etiopatogénia (origen) de los trastornos severos de conducta. Se dice de estos niños que "carecen de conciencia", pero la conciencia, en todo caso, es un complejo que tiene raices en la psico- socio biología.

A través de lo que la Psicología y la Psiquiatría aportan acerca de la conciencia, se sabe que la conciencia del sentido de pertenencia o la necesidad moral derivada del interjuego entre las diferencias biológicas individuales y las experiencias evolutivas, tienen que ver con el apego, las cogniciones, las emociones y la autonomía.
Cuando una persona trata de conceptualizar que es la conciencia, está midiendo el grado de inclusividad y abstracción para poder dar una definición cuasi personal, porque detrás de ella subyace la cultura, los padres, sus mandatos, etc.
Diferentes estudios llevados a cabo con niños y adolescentes normales de edades entre los 5 y los 17 años, pudieron identificar cinco etapas en este proceso de conceptualización; considerando sus características más salientes, se han clasificado en:

1) la conciencia externa (que va desde el nacimiento hasta los 6 años);
2) la conciencia cerebral o del corazón (desde los 7 a los 11),
3) la conciencia personificada (entre los 12 y 13 años),
4) la conciencia confusa (entre 14 y 15)
5) la conciencia integrada (entre los 16 y 17).
Hay etapas de transición entre cada una de ellas.

La moralización del apego mide las transiciones evolutivas de las respuestas de los más jóvenes a las demandas y prohibiciones de los padres, basadas en la forma cómo éstos vinculan los sentimientos de seguridad, empatía y pertenencia a las relaciones del hijo con el padre o con otras figuras de autoridad.
La responsividad moral-emocional mide las transiciones evolutivas de la manera en que el niño usa:

La ansiedad y el humor para regular la conducta moral
Los procesos de reparación y de manejo de situaciones de errores y equivocaciones para recuperar los estados que se experimentan normalmente cuando uno se siente una buena persona.

La llamada evaluación moral mide los cambios evolutivos en la manera como un niño justifica la adhesión o no a reglas de conciencia basadas tanto en el razonamiento como en las defensas psicológicas. Este último campo se subdivide en tres sectores, de acuerdo a como el niño clasifica las reglas de conciencia según estén fundamentadas en:

derivadas de la autoridad
derivadas de sí mismo
derivadas de los pares.

El niño usará su sentido de autonomía como acto de voluntad psíquica, y regirá las transiciones evolutivas de las maneras como responda al redefinir las reglas de conciencia. Pero cabe aclarar que el funcionamiento de la conciencia no depende enteramente de la inhibición comportamental.
También, la responsibidad emocional y moral requieren de la acción comportamental y compromiso en el proceso de reparación y de manejo de estas cuestiones, tanto como el comportamiento pro social. Todo depende del mantenimiento de la autoestima y el desarrollo desde la autonomía hacia la acción moral.

OTRAS CLASIFICACIONES
Henry Ey, en su "Tratado de psiquiatría" de 1965, incluye a las personalidades psicopáticas dentro del capítulo de las enfermedades mentales crónicas, que considera como un desequilibrio psíquico destacando en él las anomalías caracterológicas de las personas y dice que las características básicas son la antisociabilidad y su impulsividad. (11)
En 1966 Robins comienza con las bases para lo que se llamó después, en el DSM, "trastornos de la personalidad."
Las diferentes escuelas, convergen finalmente, apuntando a tres conceptos básicos:

La primera escuela corresponde a la escuela de base constitucional y es que el psicópata deviene de una constitución especial, viene genéticamente determinado, y, en consecuencia, poco se puede hace concepción que hicieron suyo los psiquiatras del siglo XIX y así también en el siglo XX cuando se hablaba de perversos constitucionales. (Kraepelin, Schneider)
La segunda escuela
es la psicosocial . Ésta dice que la sociedad hace al psicópata, hace a sus propios criminales por no darles los medios educativos o económicos necesarios. (Grunter, Schultzs, Tramer, Braun, etc)
La tercer escuela es la psicoanalista, que habla de perversiones sólo en relación con la sexualidad. Cuando el trastorno implica otras pulsiones, Freud habla de libidinización de dicha pulsión, que ha sido "pervertida" por la sexualidad. La perversión adulta aparece como la persistencia o reaparición de un componente pregenital o parcial de la sexualidad.

La perversión sería una regresión a una fijación anterior de la libido.
Freud habla que el paso de la etapa pregenital a la plena organización genital supone:

La superación del complejo de Edipo,
La asunción del complejo de castración y
La aceptación de la prohibición del incesto.

Así la perversión llamada fetichismo siempre va ligada a la renegación de la castración.
Para Freud:” La perversión sería el negativo de la Neurosis, que hace de la perversión la manifestación en bruto, no reprimida, de la sexualidad infantil (12).
La sexualidad está presente desde el nacimiento, sigue en la lactancia, en la niñez, luego entra en un periodo de aminoración en la latencia, que coincide con el tiempo del aprendizaje escolar, puesta al servicio de este, y retorna en su máxima expresión en la adolescencia. Finalmente, la sexualidad sufre diferentes avatares, se reprime, sublima o es puesta al servicio de la procreación, que resulta ser su propio destino.

La psicopatía sexual no debe definirse, como comunemente se hace, como el carácter perturbado del comportamiento sexual, ya que esto supondría la colocación abusiva de una etiqueta peyorativa sobre toda actitud no conformista.
La psicopatía sexual se configura cuando la actividad sexual convencional o desviada se da en el marco de un comportamiento psicopático.
Desde el punto de vista semiológico se describen cinco elementos que nos permiten avalar la estructura psicopática sexual:

La Trasgresión: que constituye una conducta antisocial, voluntaria, consciente y erotizada; realizada como búsqueda de placer sexual (objeto sexual).
La Malignidad. El sexópata goza con el mal, le produce placer el dañar a los demás.
La Justificación: la contradicción del sexópata radica que al tiempo que busca el placer a través de la trasgresión y la maldad, entiende que es justo; es decir, siempre encuentra la justificación del hecho que comete nunca hace la autocrítica
El Proselitismo: no tiene escrúpulos frente al otro, lo reduce a objeto, lo destruye moralmente a través del escándalo, la mentira, la degradación, etcétera. Monta una escena erótica, Y el juego prevalece sobre las vivencias, busca la destrucción psíquica sobre la física. Luego pretende reducir a su objeto sexual en cómplice, pretendiendo de esta forma ampliar la nómina de perturbados de la que forma parte, justificándose a si mismo y diciéndose "no soy el único".
La Refractariedad: el sexópata no intenta modificar su comportamiento; porque sus tendencias le satisfacen y son una razón para vivir. A veces se ponen en manos de un terapeuta para aliviar algún problema con la justicia, pero en el fondo no tienen intención de tratamiento, y una vez solucionado el asunto que los llevó a consulta (obligada, por la justicia ) desaparecen. Los sexópatas, desviados o no, son siempre ego sintónicos, por lo tanto refractarios a cualquier tipo de cambio a través de un tratamiento.

Las perversiones consisten en:
Necesitar para gozar una pareja inadecuada o personas que no consienten el acto sexual. Es el caso de la pedofilia (excitación con niños) y la necrofilia (excitación con cadáveres).
La inclinación hacia otros seres, como los animales. Es el caso de la zoofilia o bestialismo.
La necesidad de dominar o someterse en un tipo de relación humillante, que lleva incluso a sufrir o aplicar flagelación, como en el caso del sadismo y el masoquismo.
También puede orientarse hacia prendas de vestir, objetos o atributos como pelucas, uniformes, lencería, etc., lo cual se denomina fetichismo; u otros objetos como las heces en la coprofilia.
La actitud que necesita del ver o mostrar para poder alcanzar la excitación. Es el caso del voyeurismo (Tendencia al disfrute mirando desnudos o conductas íntimas) y del exhibicionismo respectivamente.

Gloria Fasoli

CITAS BIBLIOGRÁFICAS:

(1) Cuadernos de Pediatría ABBOT 1982 Adolescencia y la familia Dr. Carlos A. Cambiaos Pág. 19 segunda parte
(2) Marie Langer – Maternidad y sexo Paidós 1972. Contratapa
(3) Michel Foucault. Vigilar y castigar. México. Siglo XXI, Pág. 154
(4) Cuarto Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana (DSM-IV, 1994/reedicion 1997. Versión castellana.
Trastorno antisocial de la personalidad ,Pág. 662

(5) Cleckley. Psychopathy Checklist PCL- R Cleckley H: The Mask of Sanity (1941). St Louis, Mosby, 1976; Hare RD: The Hare Psychopathy Checklist—Revised. Toronto, Multi-Health Systems, 1991 ... el Hare Psychopathy Checklist-Revised (PCL-R). ... Cleckley, H. (1976). The mask of sanity (5ª ed.).

(6) Lewis, Collins E.: "Neurochemical Mechanisms of Chronic Antisocial Behavior (Psychopathy)". The Journal of Nervous and Mental Disease. 179(12) págs 720-727, 1991.
(7) Horvath y Zuckerman, Zuckerman, Marvin: "Psychobiology of Personality". Cambridge University Press, New York, USA, 1991. y Zuckerman, Marvin: "Impulsive unsocialized sensation seeking: the biological foundations of a basic dimension of personality", en "Temperament: Individual differences at the interface of biology and behavior", Washington D.C. American Psychological Association, 1944 (Edited by J.E.Bates & T.D. Wachs). .- Horvath, Paula; Zuckerman, Marvin: "Sensation seeking, risk appraisal, and risky behavior". Person. Indiv. Diff., 14 (1):41-52, 1993.

(8-9-10) Matthew Galvin Galvin, Matthew, y col.: "Low dopamine-beta-hydroxylase: a biological sequela of abuse and neglect?". Psychiatry Research, 39:1-11, 1991. 9.Galvin, Matthew, y col.:"Serum dopamine beta hydroxylase and maltreatment in psychiatrically hospitalized boys".-Chil Abuse and Neglect. 19 (7):821-832, 1995. 10. Galvin, Matthew, y col.: "Maltreatment, consciencie functioning, and dopamine-á-hydroxylase in emotionally disturbed boys". Child Abuse and Neglect, vol.21, N 1:83-92, 1997.


(11) Henry Ey, P. Bernard. Ch. Brisset.Tratado de Psiquiatría 7ma edición de la 4ta edición francesa Toray Masson S.A Barcelona 1975 Sección II Enfermedades Mentales crónicas. Capitulo 1 Personalidades psicopáticas. Perversidad. Perversiones sexuales. Toxicomanías Pág. 322/ss

(12) Sigmund Freud Obras Completas Traducción del alemán por Luis López Ballesteros Biblioteca Nueva Tomo VIII El fetichismo Pág. 2993