INTRODUCCIÓN
¿Que es droga? Se da este nombre a determinadas sustancia presentes
en la naturaleza, o que también pueden tener origen químico
(es
decir
fabricadas por el hombre), cuyo consumo logra estimular el sistema nervioso
central produciendo, como resultado, trastornos en la función
del juicio, del comportamiento o del ánimo de quién hace
uso de ellas. En efecto, las drogas logran alterar el organismo ejerciendo
una acción psíquica sobre la conducta, la percepción
y la conciencia del individuo que las consume, generando asimismo una
dependencia a estas sustancias.
Cuando las drogas ingresan en el organismo, especialmente si se abusa
de ellas, producen cambios importantes, que hasta pueden enfermar gravemente
la estructura física de las personas, alterando su comportamiento
de tal manera que las alejan de la realidad corriente, perjudicando
su propia existencia y causando el posible rechazo de la sociedad.
Desde las primeras civilizaciones hasta la época actual, el ser
humano ha utilizado drogas para las más diversas finalidades:
aliviar el dolor, combatir la ansiedad, sobreponerse a las penas, mejorar
el ánimo, lograr seguridad, conseguir bienestar y muchas otras
relacionadas con ritos, costumbres, diversiones y placeres. Todo esto,
en apariencia, parecería favorable, sin embargo los efectos buscados
se consiguen solamente mientras dure la acción de las sustancias
incorporadas al organismo, sin tener en cuenta las graves consecuencias
derivados de su consumo. Existe además el grave peligro del abuso,
tomando en cuenta que las drogas tienen una fuerte propiedad adictiva
que incita a seguir consumiendolas, llevando a quien las ingiere a la
situación de "adicto". Examinando las diferentes bibliografías
específicas sobre esta situación, se comprueba la conflictiva
subyacencia de un ser humano cuando cae bajo el dominio de otro valor,
o valor supremo, característico de la droga a la cual es adicto.
Este sujeto es impulsado a seguir consumiendo droga o, si no la absorbe,
se produce en él un desplome emocional que lo puede impulsar
a cometer actos extremos, originados por la abstinencia de la misma.
Cada consumidor activo vivirá entonces su propia tragedia, haciéndola
vivir también a su entorno íntimo y perdiendo, de a poco,
todo tipo de lazo social.
Continuará