LOS NÚMEROS EN ROJO CORRESPONDEN
A LAS CITAS BIBLOGRÁFICAS DETALLADAS AL FINAL DEL ARTÍCULO.
INTRODUCCIÓN
La formación de un joven o de un adolescente presenta, en
la sociedad actual, graves dificultades que obstaculizan una evolución
favorable para ellos. Se hace necesario recurrir a nuevos
recursos
y mejores perspectivas respecto al pasado, a pesar de que actualmente
se han evidenciados muchos aspectos positivos,
como los progresos científicos y técnicos, los adelantos
socio-económicos, la apertura a lo universal, a los intereses
sociales y el trato abierto de ciertos temas callados o escondidos
por la falsa moralina de antaño.
También, continuando con las actitudes
positivas y en relación más directa con la
evolución de la sexualidad del joven, se encuentra la valoración
del diálogo, que en otras épocas se hallaba vedada
por la educación rígida y negadora
a que los mismos padres habían estado sometidos. Hoy en día
se advierte cierta autenticidad y participación activa en
ciertos sectores de la sociedad, mientras, por lo contrario, en
otros se sigue observando una gran falta de
comunicación. Lamentablemente, y en ambos casos, se
comprueba que se ha excluido la promoción de la dignidad
de la persona y en particular de la mujer que, muchas veces,
se la reduce a un objeto de consumo mediante estrategias instrumentadas
para estimulaela hacia fines narcisitas
de la felicidad personal, el éxito y la aceptabilidad social,
con rasgo hedonista, calculador, como parte de la ética desmedida
del capitalismo tardío.(1)
A todo
ello, surge una serie de factores negativos que suelen imperar:
la frecuente prescindencia de valores superiores relacionados con
la familia y el matrimonio (que afectan la estabilidad familiar,
el ejercicio equilibrado de la autoridad familiar, etc.)
la sobrevaloración de los progresos técnicos y económicos,
la tendencia marcada al hedonismo,
la difusión de la pornografía,
la desvalorización de la nobleza moral,
el falso prestigio de tener experiencias sexuales, sobre todo en
el joven,
la evasión de frustraciones y dolores necesarios para el
logro de los valores.
Así
advertimos un mundo de crisis y contradicciones, donde el joven
y el adolescente tienen que asumir la responsabilidad
de elegir las opciones adecuadas, en su vocación,
en el trabajo, en su sexualidad, en su vida personal, sin disponer
los medios personales suficientes para
que su evolución alcance los resultados satisfactorios, precipitando
por lo tanto en conductas anómalas muchas veces, y orillándolos
a una inmadurez afectiva. (2)
Etimológicamente
la palabra Adolescencia procede del Latín, del verbo adolescere,
que significa madurar, por lo que debe ser considerada como
un proceso y no como un período de la vida humana.
Antiguamente la adolescencia podía darse por terminada con
la concreción del matrimonio y la entrada en el mundo laboral,
pero hoy esta apreciación varió
notablemente en
el contexto occidental.
En efecto, la generalizada demora de la llegada al momento del matrimonio,
la situación de prolongación de los estudios debido
a los creciente cambios económicos
por los que atraviesan los países, hecho que obliga a trabajar
más de lo esperado y, sobre todo, el desempleo o los trabajo
contrato a corto plazo, han hecho difícil la delimitación
final de la edad adolescente; es decir que muchos de los
factores han motivado el alargar la adolescencia
mucho más de lo habitual. Pero lo fundamental, que marca
la diferencia, es la confianza básica que posea del sujeto
en relación a los vínculos
que éste pueda tener con la sociedad y lo que ella le quiera
dar.
DEFINICIÓN DE INMADUREZ
Se define la Inmadurez en relación a las personas que las
padece, como:
Persona que no ha completado el desarrollo de todas o algunas
de sus capacidades como ser humano, ya sean cognitivas, afectivas,
comportamentales, físicas. etc.
Falta de madurez. Se dice también
de aquellas personas que no tienen actualizadas
al máximo sus potencialidades, sean éstas de carácter
psicomotriz, intelectual, o afectivo
en relación a un momento cronológico considerado según
un determinado modelo tipo o patrón. (3)
Entonces, estas definiciones tienen algo en común
con el sujeto o la sujeto que padece dicha inmadurez y no logra
terminar su desarrollo en cualquiera de los aspectos relacionados
al desarrollo de la vida y nos anotician
de estar presentes ante un trastorno conocido como Adolescencia
tardía, que en la actualidad también se lo
llama como Síndrome de Peter Pan.
Con
respecto a la adolescencia, el término es empleado en dos
sentidos diferentes:
Aplicado al desarrollo físico,
en referencia al período que comienza con el rápido
crecimiento de la prepubertad y termina cuando se alcanza la plena
madurez física.
En sentido psicológico, la adolescencia,
es una situación anímica, un modo de existencia, que
aparece aproximadamente con la pubertad y tiene su fin al alcanzarse
una plena madurez social (4)
Peter
Blos dice: La pubertad es un acto de la naturaleza. La adolescencia
es un acto del hombre.
Para él la adolescencia prolongada es “ una reticencia
para llevar la última fase de la infancia a su fin”.
Es lo que otro autor, como Erikson
decía “una moratoria “, una postergación
que a nivel inconsciente realiza el sujeto, por diferentes motivos,
circunstancias y para no querer enfrentar
las obligaciones propias de la adultez.
El mismo Erikson (5)
utiliza los siguientes conceptos, poniendo énfasis en como
se define el compromiso y a la crisis en la adolescencia:
Logro de Identidad: Después de una crisis en la cual
ha gastado energías buscando opciones, ahora manifiesta gran
decisión.
Exclusión:
toma decisiones pero en lugar de soportar una crisis de identidad,
ha aceptado asumir los planes de otras personas.
Difusión de identidad:
Evita a toda costa el compromiso. Es como un barco mecido por las
aguas.
Moratoria: está aún en crisis: Se dirige al
compromiso.
Cada fase tiene un tiempo óptimo
también. Es inútil empujar demasiado rápido
a un niño a la adultez, cosa muy común entre personas
obsesionadas con el éxito. No es posible bajar el ritmo o
intentar proteger a nuestros niños de las demandas de la
vida. Existe un tiempo para cada función.

Si pasamos bien por un estadio, llevamos con nosotros ciertas
virtudes o fuerzas psicosociales que nos ayudarán en el resto
de los estadios de nuestra vida. Por el contrario, si no
nos va tan bien, podremos desarrollar maladaptaciones o malignidades,
así como poner en peligro nuestro
desarrollo faltante. De las dos, la malignidad es la peor, ya que
comprende mucho de los aspectos negativos de la tarea o función
y muy poco de los aspectos positivos de la misma, tal y como presentan
las personas desconfiadas.
Existe un problema cuando tenemos demasiado “identidad
yoica”. Cuando una persona está tan comprometida con
un rol particular de la sociedad o de una subcultura, no
queda espacio suficiente para la tolerancia. Erikson llama
a esta tendencia maladaptativa fanatismo. Un fanático cree
que su forma es la única que existe.. Éstos envuelven
a otros alrededor de ellos, promocionando sus estilos de vida y
creencias sin importarles el derecho de los demás a estar
en desacuerdo.
Él estancamiento,
por otro lado, es la “auto-absorción”; no cuidar
a nadie. La persona estancada deja de ser un miembro productivo
de la sociedad. Es la tendencia maladaptativa que Erikson llama
sobrextensión.
La tendencia maligna de rechazo, lo que supone muy poca productividad
y bastante estancamiento, lo que produce una mínima participación
o contribución a la sociedad.
El
análisis de la historia vital de estos sujetos, denota que
necesitan un tiempo más largo
para completar evolutivamente lo que otros si pueden hacerlo en
menos tiempo.
El heredero de la adolescencia es el ser (Peter Blos) -
(6)
El problema central de la adolescencia prolongada resulta ser el
no querer abandonar las defensas narcisistas, por no querer
alejarse de los padres gratificantes, de los cuales dependía
desde niño, y esto lo haría caer en una adolescencia
continua, constituyendo entonces el principal atolladero patológico
de la prolongada falta de madurez.
Erikson (1956) ha hablado de esto extensamente como una “crisis
de la identidad”. Peter Blos
describió el síndrome de de adolescencia prolongada
(1954) en términos de una reticencia para llegar a la última
fase de la infancia, es decir llevarla a su fin. En principio es
una fase normal, pero cuando se produce una
fijación, se transforma en patológica.
Cualquier joven debe soltar la seguridad de la infancia
y
tratar de afirmarse en la adultez,
dependiendo de ello un expectante intervalo de la relación
entre el pasado y el futuro , de la confiabilidad en aquellos de
los cuales debe desprenderse (los padres)
y de quienes lo recibirán (novia- esposa-pareja-
exogamia).
Cualquiera sea la combinación de impulsos y defensas, de
sublimaciones y capacidades con las cuales haya emergido de la infancia,
deberá adquirir el sentido de relación
con las oportunidades concretas que se le presentan en el trabajo
y el amor. Lo que ha aprendido de sí mismo debe coincidir
con las expectativas y los reconocimientos que los
otros le confieren; los valores que se hayan vuelto significativos
para él deben poder concordar con alguna significación
universal. (7)
La bibliografía actual define tal trastorno como Síndrome
de PETER PAN, síndrome que guarda
relación analógica con los que los americanos en una
época llamaban adolescentes hedonistas permanentes, que llevan
al extremo el papel de adolescente, convirtiéndolo en su
propio estilo de vida (8)
La vida es una continua búsqueda de
excitación con necesidades a veces apremiantes, donde
donde se deben encontrar soluciones genuinas
y no tolerar afectos displacenteros o desafiantes. Se pueden observar
los siguientes síntomas, relacionados directamente con la
inmadurez:
Desconocimiento de uno mismo. En el templo de Apolo, en Grecia,
había en el frontispicio de la entrada una inscripción
que decía así: «Nosci se autom», conócete
a ti mismo, es decir que se trataba de una norma griega
Lo que debe ser más importante para una persona es conocerse
a simisma, lo que quiere decir saber las actitudes y las limitaciones
que uno tiene.
Inestabilidad emocional: cambios en el estado de ánimo,
pasando de la euforia a la melancolía de un día para
otro o dentro de un mismo día.
El inmaduro es desigual, variable, irregular, sus sentimientos oscilan
de forma pendular, lo que hace que nunca se sabe como uno va a encontrar
en el otro.
Poca o nula responsabilidad. Existen diferentes niveles de
inmadurez en relación con la responsabilidad, tal como se
sucede con cualquier hecho psicológico. La responsabilidad
proviene del latín «respondere», que significa:
contestar, prometer, satisfacer. Estar en
la realidad es conocerse uno mismo y cuales son lqs deberes
y obligaciones que le competen o que deberá ejercer
Mala, poca o nula percepción de la realidad:
la captación incorrecta de sí mismo y del entorno
que lo rodea, lleva a una conducta desadaptada, tanto intrapersonal
(disarmonía consigo mismo), como interpersonal (inadecuado
contacto con los demás, no sabiendo medir las distancias
ni las cercanías).
Falta de un proyecto de vida: El proyecto representa el enunciado
de una intervención concreta de la que se espera tener
resultados que contribuyan al logro de efectos específicos
definido por un programa. Significa
también la falta de organización
para diagramar un programa dedicado al porvenir. El hombre es su
propio proyectista que vive subjetivamente: lo que lo mueve son
sus proyectos, su preocupación
por la realización de su ser; pero estos proyectos y los
ideales involucrados en ellos, no existen previamente a su decisión
de realizarlos, no están trazados previamente por un destino,
una naturaleza o una tabla de valores objetivos, (9)
pero existen en el hombre los argumentos esenciales : amor,
trabajo y cultura, que en los inmaduros no son profundizados.
No se puede vivir sin amor, el amor debe ser el primer argumento
de la existencia, que da vida y fuerza a los demás. Del cumplimiento
de estos grandes temas surge la felicidad, que va a dar coherencia
a la vida.
Inmadurez intelectual: Hay variedades de inteligencia:
teórica, práctica, social, analítica, sintética,
discursiva, matemática, analógica, intuitiva y reflexiva.
Una persona es inteligente cuando sabe centrar un tema, haciendo
razonamientos y juicios de la realidad adecuados, siendo capaz de
elaborar un conjunto de soluciones asequibles y positivas que permitan
resolver problemas concretos. Por lo tanto la inteligencia es saber
recibir información, codificarla y ordenarla de forma correcta
y ofrecer respuestas válidas, coherentes y eficaces. La inteligencia
en el inmaduro se halla atrapada. (10)
Como consecuencia, la
falta de visión
y planificación del futuro,
como resultado de la Hipertrofia del presente, de la exaltación
del instante, del culto a la mentira, al cuerpo y al hedonismo,
implica inmadurez intelectual.
Voluntad no educada: la voluntad es determinante en la personalidad
del hombre maduro. Cuando esta es frágil,
el mismo hombre retrocede como aquél que padece el trastorno
de inmadurez; se vuelve blando, voluble, caprichoso, incapaz de
ponerse objetivos concretos. Todos se desvanece ante el primer estímulo
que llega desde afuera y lo hace abandonar la tarea que tenía
entre manos :se siente tiranizado por lo que quiere, por lo que
le pide el cuerpo en ese momento y no sabe
decir que no, ni renunciar. Tal es su situación: consentido,
malcriado, estropeado por cualquier exigencia seria: solo sigue
sus impulsos inmediatos. Se convierte entonces en voluble, inconstante,
ligero, superficial, frívolo, que se entusiasma fácilmente
con algo, para luego abandonarlo cuando las cosas se tornan difíciles.
(11)
CRITERIOS Y ÉTICA INESTABLE
Moral y ética, son consideradas, en general, palabras
sinónimas. Ética deriva del griego ethos; moral, del
latín mos, y ambas significan costumbre, hábito.
En su significación más antigua, ethos, indica la
morada, la residencia, el lugar donde se habita, posteriormente,
en su acepción más corriente tiene el significado
de modo de ser, carácter, es decir, modo de actuar acuñado
por el hábito (y el hábito nace como decía
Aristóteles, por la repetición de actos iguales).
Moral, sin embargo, tiene una significación más amplia.
Los hechos morales pertenecen a la
conducta y vida interior de cada ser humano en lo individual, como
persona responsable, como los que se vinculan a fines, normas, conductas
de grupos e instituciones.
La palabra ética, en cambio
alude más bien al planteo y tratamiento sobre los actos morales.
La ética enseña como juzgar
y nos permite interrogarnos ¿qué
debemos hacer?, buscando determinar, describir o definir
el concreto de lo que debemos.
Toda acción moral, es siempre acción
humana y acción libre, como un ingrediente axiológico
normativo que hace que los sujetos no permanezcan indiferentes frente
a la sanción (aprobación o censura) que provoque
su conducta. Y ello se debe a que la ley moral, es decir, la norma
ética, se impone a la conducta, a los actos de un sujeto
como un deber ser. (12- 13)
Gloria Fasoli
BIBLIOGRAFIA UTILIZADA
(1)
Breyan Turner. El cuerpo y la Sociedad. MÉXICO. FCE 1989
PÁG 156
(2)
Cuaderno de Pediatría ABBOT. Seminario de Adolescencia Número
Especial 1978 1ª..parte Academia Americana de Pediatría
. Distrito XX Cap Argentina. Sociedad de hoy Pág. 25/ss.,
(3)
Fondo Europeo de Desarrollo Regional Glosario Letra I
(4)
Stone y Church . Niñez y Adolescencia. Obras Fundamentales-Hormé
Paidós 8va edic 1982 Cap 10 La Adolescencia Pág. 256/s
(5-6)
Peter Blos Psicoanálisis de la Adolescencia Ed. Mortiz. México
1971. Pág. 200/1
(7)
Eric Erikson. Ética y Psicoanálisis. Horme. Bs As
1967 pág 70/71
Eric Erikson . Chilhood and Society and Identhy: Youth and Crisis
(8)
Stone y Church. Obra ya citada.
(9)
Sartre J.P El existencialismo es un humanismo. Sur. Bs. As. 1947
(10)
Alicia Fernández. La Inteligencia atrapada. Edic. Nueva Visión
CAP V PAG 75/ss
(11)
Enrique Rojas, "¿Cómo es una personalidad
inmadura?", 19.II.05.s pág.
(12)
Vicente Fatone. Lógica e Introducción
a la Filosofía Edic Kapeluz Pág. 302/ss
(13)
Compilación y prologo de Nicolás Casullo El
debate Modernidad Posmodernidad. Edic El Cielo por asalto Imago
Mundi 1993 Pág. 234/ss