ARTÍCULO FR LA SERIE

MANAGEMENT

 

LOS TREPADORES


GENERALIDADES

La mayor parte de la gente mejora su vida trabajando duramente y en forma constante, pero hay otros que planifican su accionar con el fin de llegar más lejos que los demás, buscando la forma que les permita subir posiciones hasta llegar a cargos importantes. Estamos hablando de los trepadores. Cada uno de ellos tiene un estilo diferente, pero las características son comunes a todos. El deseo de trepar la pirámide del poder, en algunos casos, es tan compulsivo que puede compararse a una adicción. Si así fuera, estas personas difícilmente podrían gozar de su propia vida. Todo quedaría, para ellos, en segundo lugar: la familia, los amigos, la tranquilidad y hasta los propios gustos personales.

Debemos, sin embargo, diferenciar la época actual de las anteriores, ya que hoy la acción de “trepar la pirámide del poder” es muy distinta respecto a la que, tradicionalmente, era común hace muchas décadas. Antes, los que lograban ocupar altos cargos eran, en su mayoría, gente que pertenecía a la misma corporación o relacionada con ella; todos eran conocidos y apreciados por la fuente del poder y merecedores de cierta confianza. De acuerdo con esto, para trepar la pirámide era necesario lograr primero un mayor aprecio, cosa que los trepadores “profesionales” lograban utilizando cualquier método, hasta desarrollando planes muy bien estudiados para obtenerlo.

En la actualidad, las grandes empresas suelen recurrir a otro sistema para llenar los huecos de ejecutivos en sus organigramas o crear nuevos puestos de acuerdo a las crecientes necesidades operativas del mercado, hoy mucho más complejo.
Desde hace un tiempo, debido a las nuevas tecnologías y a los sistemas de gestión cada vez más sofisticados, las fuentes del poder prefieren recurrir a Estudios Especializados, compuestos por numerosos profesionales, con el objeto de hallar en el mercado los mejores candidatos para ocupar los cargos que necesitan. (también pueden "robarlos" a otras Empresas).

Cuando se encarga una búsqueda a un Estudio, intervienen psicólogos y hasta psiquiatras con otros numerosos especialistas, los cuales buscan profesionales jóvenes que tengan el perfil requerido, los conocimientos necesarios y la actitud psicológica adecuada en cada caso. Los someten a estresantes entrevistas hasta ubicar a dos o más postulantes válidos, que someten luego al criterio de la empresa solicitante, para que elija entre ellos. Los verdaderos trepadores son, en este caso, los numerosos candidatos que frecuentan masivamente los despachos de los seleccionadores, entregando sus curriculum vitae como muestras de capacidad y experiencia, con la esperanza de conseguir una oportunidad que tal vez no llegue nunca.

De todas maneras, y aún con menores posibilidades de lograr altos puestos, los trepadores de antaño siguen existiendo, con el siguiente perfil tradicional:

CARACTERÍSTICAS

Supongamos que un “trepador” ocupe inicialmente una posición intermedia en una pirámide de mandos que pertenezca a una Corporación u Empresa y anhele escalar posiciones hasta la cúspide. Puede tener, o no, un título profesional, pero generalmente estas personas están bien preparadas y conocen perfectamente los temas relacionados con su propia formación.
Nuestro “trepador” tiene una fuerte personalidad y, sobre todo, posee excelentes dotes de planificador. Su voluntad para triunfar es muy fuerte.
Todas estas condiciones no son fuera de lo común, ya que pueden considerarse naturales en cualquier persona pero, lo que distingue especialmente a un trepador, es su actitud dentro de la Empresa, desde cuando comienza a trabajar en ella. En efecto, a parte de cumplir sus quehaceres con la mayor competencia, surge en él el deseo de estudiar la misma Empresa por dentro. Conoce la importancia de saber quién es quién y donde están las fuentes del poder. Luego, tendrá interés por conocer las relaciones internas y como se desarrollan las comunicaciones entre los Directores, Gerentes y Jefes. Buscará los puntos mejorables en la misma Empresa y, especialmente, los que competen al área que ocupa.
Sentirá también curiosidad para averiguar que tipo de amistad tiene la fuente del poder con otros miembros de la organización, y también los contactos que tiene fuera de la empresa. De la misma manera, le interesará conocer las opiniones y preferencias de todos los altos jefes sobre cualquier tema: política, deporte, hobby, tiempo libre, etcétera.

COMPORTAMIENTO

Para nuestro personaje es importantísimo, vital, darse a conocer y relacionarse con los altos jefes y la fuente del poder. Para lograrlo, usará el método “utilice los amigos de los amigos” Nunca intentará una relación directa, sino a través de ellos. Para conseguirlo (es una larga tarea), es posible que deba recurrir a cadenas de otros contactos. No es tarea fácil tampoco, porque nadie debe enterarse de estos intentos, de otra manera podría fracasar.
Si los altos jefes suelen jugar al tenis, aprenderá a jugar, lo mismo sucederá con el golf o cualquier otro deporte o hobby. Podrá frecuentar los mismos clubes, pero tendrá cuidado de no hacerlo solo, sino junto a conocidos o amigos de ellos (deberá esperar hasta lograr los contactos, y esto requiere simpatía y diplomacia). También se cuidará de no hablar nunca de trabajo en cualquier encuentro fuera la oficina: sería muy contraproducente.

Estando en la Empresa, seguirá generalmente los siguientes principios:
Nunca criticará a nadie ni dará opiniones personales sobre temas de trascendencia. Sus conversaciones estarán relacionadas principalmente con el propio trabajo y lo hará con profesionalidad y también con toda gentileza, dando la impresión a la otra parte que se la respeta en sumo grado, tapando, si es necesario, los propios valores sin pero desmerecerlos. En efecto, no deberá crear situaciones de envidia hacia él, tanto como persona ni en relación a su competencia. Nunca hará comentarios detallados sobre su propia familia, su situación personal, etcétera. Solamente expresará generalidades sobre temas que lo conciernen, tanto para no llamar la atención ajena. Nunca se introducirá en grupos de personas que compartan opiniones. Con esta actitud logrará que todos lo estimen por competente, buena persona, reservado y confiable.

LOS TIEMPOS

El tiempo es muy importante. Es difícil avanzar rápidamente, salvo en casos muy especiales. Deberá vencer la impaciencia para no cometer errores de apresuramiento; el mundo está lleno de trepadores fracasados, triunfan siempre unos pocos: los mejores. Solamente cuando el trepador esté convencido que todas las condiciones están cumplidas, entrará en acción, cambiando paulatinamente de actitud. Comenzará la caza a todos los errores importantes que encuentre, responsabilizando a quién corresponda o criticando los procedimientos que crea mejorables en las áreas que le competen, introduciendo también su interés en otras relacionadas. Emitirá algún informe inteligente a sus jefes con copias a Jefes superiores, siempre acompañados con propuestas adecuadas a cada situación. Naturalmente habrá conseguido previamente la autorización para presentarlos, de otra manera se habría expuesto a un fracaso rotundo. Nunca presentará un segundo proyecto antes que el primero haya sido "digerido". Tal vez el mismo pudo haber sido encajonado por cualquier motivo de política interna, pero el trepador habrá conseguido de todas manera su objetivo: darse a conocer.

EL PODER NUNCA ES GENEROSO, PERO CONCEDE CRÉDITO A LA CONFIANZA

Se debe considerar que el poder es siempre muy desconfiado y nunca es generoso: jamás premiará a nadie con ascensos, a menos que lo encuentre conveniente para el o para la Empresa. Sin embargo, la opinión que el Poder tiene del trepador tiene mucho valor y constituye un punto vital para conceder al mismo la confianza que necesita cuando piensa que sus opiniones están acertadas. Claro, el trepador habrá sabido cumplir adecuadamente su plan de acción. Con esta premisa, comenzarán sus ascensos.

COMENTARIOS:

= Analizando el tema, se nota que las dos funciones principales del trepador son: la de obtener la confianza del Poder y la de promocionarse a costa de cualquier circunstancia. Esto encierra algunos peligros, ya que la misma acción del trepador pudo haberse iniciado por intereses espurios, que luego podrán ser denunciados. Existen también trepadores que nunca triunfaron por sus propios méritos, y llegaron empujados por intereses de poderes ajenos.

= Las características y el comportamiento del trepador, detallados anteriormente, constituyen una descripción perfeccionista de los mismos. Naturalmente cada uno de ellos tiene su estilo y podrá modificarlos, pero la finalidad será siempre la misma: escalar posiciones.

= Los trepadores encuentran generalmente mejor campo de acción en las Empresas del Estado, porque los vaivenes políticos favorecen su gestión, a pesar da los cambios en la Dirección y en la misma política. Ellos, pase lo que pase, estarán casi siempre en primera línea.


Alfonso Triboulet

 



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