LOS ANTIGUOS CAFÉS DE
BUENOS AIRES FUERON
PARTE DE LA HISTORIA
ARGRNTINA

EL CAFE DE MARCO (1801-1871)

HISTORIA:

Este café se abrió en el año 1801, en la esquina de las calles Bolívar y Alsina. Su propietario era un inmigrante español, de nombre Pedro José Marco, oriundo del Reino de Navarra. Por su cercanía al colegio San Carlos, algunos lo llamaban “el café del colegio”. Su apertura fue publicada, mediante un aviso publicitario, en el diario “El Telégrafo Mercantil”, que circulaba en aquellos entonces.
El café estaba muy bien arreglado, con mesas y sillas de madera fuerte y contaba también con un salón de billares.
Este café, tanto como los otros existentes en aquella época, ha tenido una gran importancia durante las invasiones inglesas y también en los movimientos populares que llevaron a los hechos de 1810. Pero no solamente
eso ya que, además, fue otra gran tribuna política a partir de entonces.

Cuando comenzaron las invasiones inglesas del 1806, dirigida por el general William Carr Beresfod, las tropas británicas, conquistada la ciudad de Buenos Aires el 16 de junio, establecieron un cuartel adicional, además del que armaron en el fuerte), en el predio de la ranchería, ubicado detrás de la que hoy es la Manzana de las Luces. En ese lugar (calles San Carlos y San José, actuales Alsina y Perú) había funcionado un teatro (también llamado Ranchería) construido en noviembre de 1783 por el Virrey Juan José de Vértiz y Salcedo, que se incendió luego en agosto de 1792, pero siembre el lugar fue meta de paseos para los vecinos. Justo allí se ubicaron las tropas inglesas.

La presencia abrupta de tropas inglesas en ese lugar originó que los patriotas, ligados a varios líderes populares, se ubicaran en los edificios “de alto” existentes en el sitio donde se hallaba el café De Marco, muy cercanos a la ranchería, con la idea de vigilar atentamente los movimientos enemigos. Naturalmente, el lugar de reunión fue el propio Café. Fue allí donde Martín de Alzaga, con sus arengas, logró poner orden a sus partidarios para que se unieran a los otros patriotas que seguían a Juan Martín de Pueyrredón y a Santiago de Liniers , formando así los regimientos que lograron la reconquista en el mes de Agosto, ayudados por el contingente uruguayo traído por Liniers, el cual fue el verdadero líder de la reconquista.

Fue a partir de entonces que el Café de Marco tomó su notoriedad. Frecuentado por parroquianos muy inquietos, con ideas políticas favorables al continuismo de España y, por ende, contrarios a los independentistas, cuyos adeptos frecuentaban preferentemente el Café de los Catalanes, el negocio de Rodriguez Peña, la Fonda de los tres Reyes y otros lugares. Hubo muchas discusiones y peleas entre ellos, con graves desordenes públicos en la vecina Plaza de Mayo, donde intervenían también los contrarios al liderazgo del propio Liniers, cansados de su enemistad con Elío, gobernador de Montevideo. Se sospechaba también que Liniers, por haber nacido francés, apoyaba a Napoleón, cosa no grata para los criollos. Una de estas peleas tomó una vez el aspecto de insurrección por su violencia, y fue disuelta por un batallón de Patricios (#1) y por los mismos partidarios de Liniers, que ya había sido nombrado, por el Virrey de España como Gobernador y Capitán General del Río de la Plata. Posteriormente, después de la victoria contra los ingleses (en la reconquista), había tomado el cargo de Gobernador político y militar de la ciudad, cargo que le permitió enfrentar a la otra invasión inglesa del 1807.

Terminadas las guerras, Liniers, para mantener la tranquilidad, y con la sospecha de que se estaba armando una insurrección en su contra, el 2 de Enero de 1809 clausuró el Café de Marco, considerando que sus parroquianos habían sido los responsables de violencias, tanto que habían sido apodados “los sarracenos”. No solo por eso: Liniers tuvo noticias de que Elío mantenía correspondencia escrita con Pedro José Marco, dueño del café.

Esta situación incómoda fue resuelta cuando la Junta Suprema de Sevilla designó, el 11 Febrero de 1809, al nuevo Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, Capitán General de Cartagena y reduce de la batalla de Trafalgar, como nuevo Virrey, en reemplazo de Santiago de Liniers.
Cisneros, en fecha 21 Agosto 1809, revocó la medida punitoria, y se reabrió el Café de Marco. Mientras tanto el movimiento independista se reforzó hasta lograr la revolución de Mayo, echando a Cisneros y a muchos partidarios del continuismo. Sin embargo, el café de Marco siguió trabajando y tuvo nuevos parroquianos.

Luego, como sabemos, Linier fue fusilado el 26 de agosto 1810, en el Monte de los Papagayos, cercano a Córdoba, culpado por oponerse a la Junta revolucionaria y sospechado, como francés, de ser favorable a José Bonaparte, nuevo Rey de España. De nada sirvieron sus méritos logrados en las guerras contra los ingleses. Este hecho causó divisiones internas en el gobierno y su memoria fue siempre honrada. En los tiempos de Bartolomé Mitre, los restos de Liniers fueron llevados a España, donde se los recibió con honores militares y fueron sepultados en Cádiz, en el Panteón de los Muertos ilustres de San Carlos.

El día 11 de Marzo de 1811, se efectuó una importante reunión en el Café de Marco. Concurrieron a ella: French, Beruti, Dupuy y todos los adherentes a la Sociedad Patriótica, fundada por ellos en ocasión de la separación del secretario de la Primera Junta, Mariano Moreno. Todos los participantes debían distinguirse por una escarapela o cintas azul y blanca. Fue la primera vez que se utilizó como símbolo.
En esa oportunidad, los concurrentes a la reunión gozaban con la protección del Regimiento Estrella, comandada por Domingo French.
Posteriormente, Saavedra hizo detener a todos los participantes de la reunión mencionada. También fueron detenido 80 jóvenes partidarios da la Sociedad Patriótica que manifestaban frente al Fuerte (sede del gobierno). Sin embargo todos fueron dejados en libertad por falta de méritos. Al ser liberados, todos fueron a vivar la circunstancia en el l Café de Marco.

En el año 1820, el Café de Marco volvió a ser testigo de la puja de poder en la Provincia de Buenos Aires, cuando el coronel Pagola se rebeló contra la autoridad, rechazando el nombramiento de Dorrego como Gobernador interino. Pagola irrumpió en la Ciudad, dominó el Fuerte y el Cabildo, alojándose luego en el la casa del Café de Marco para controlar la ranchería. En estas circunstancias, se cerró el café por dos días. Fue pero dominada la situación por la fuerzas comandadas por el mismo Dorrego.

En el año 1836, el dueño del Café de Marco era Francisco Mansilla. El día de Navidad de ese año, el nuevo dueño decidió festejarlo con una serenata, saliendo de noche con un carro en el cual estaba alojada una pequeña orquesta compuesta por piano, violín, guitarras y clarinetes. Recorrieron todas las calles alrededor del café y Plaza de Mayo. Este hecho fue comentado por los diarios de entonces.

Se recuerda también que el Café de Marco fue el primero que prestó servicios de alquileres de coche para más de dos personas, cuando los clientes se alejaban del lugar

El Café de Marco cerró sus puertas en el año 1871, por reformas urbanas.

Bernadette Castro
Fuente: Bibliotecas históricas de Buenos Aires.

REFERENCIA:

(#1) El Regimiento de Infantería “Patricios” se creó el 15 de septiembre de 1806, con motivo de la primera invasión inglesa al Río de la Plata, respondiendo a la proclama de Santiago de Liniers que convocaba a todos los ciudadanos a armarse para hacer frente a los ingleses. Actuó en el rechazo de la segunda invasión.