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LOS
ANTIGUOS CAFÉS DE BUENOS AIRES FUERON PARTE DE LA HISTORIA ARGRNTINA |
HOTEL
DE FAUNCH (1822-1843)
HISTORIA
Este sitio, iniciado como fonda de comida y alojamiento fue abierto a mediado
del año 1822 en la calle Federación (hoy Rivadavia), muy cerca
de la actual Plaza de Mayo. Sus dueños eran Jaimes Faunch y su esposa
Mary Morley, llegados a Buenos Aires en 1819 provenientes de Inglaterra.
En efecto, cuando este matrimonio inauguró el negocio, se llamó,
por un tiempo, “la Fonda de Faunch”. Ambos propietarios, deseosos
de progreso, se dedicaron con empeño y capacidad a mejorar paulatinamente
las prestaciones de la Fonda, contando con una buena experiencia lograda en
Inglaterra, donde el matrimonio regentaba una casa de comida. Además,
por ser ingleses y ofrecer especialidades culinarias de su tierra, tuvieron
numerosos clientes de su nacionalidad y también españoles. De
ese modo, una vez afirmados y con la idea de oficializar sus buenas prestaciones,
modificaron el nombre de su negocio, bautizando el mismo como “Hotel Faunch”.
Los esposos Faunch, agrandaron
el lugar y se dedicaron, con buena política comercial, en atraer cada
vez mayor clientela organizando algo nuevo, como las fiestas de colectividades.
A ese respecto se recuerda la de los Escoceses en el día de San Andrés.
que ejecutaban anualmente con gran adhesión.
En todas las fiestas de colectividades concurrían al Hotel muchos parroquianos.
tanto criollos como de otras nacionalidades, incluyendo norteamericanos. Su
éxito fue creciendo, como también la posición social de
sus clientes; se servían exquisitas cenas, y se efectuaban reuniones
de todo tipo: familiares, de negocios, políticas y hasta conferencias
culturales.
El 16 de Mayo de 1827, el Hotel de Faunch se trasladó en la actual calle
San Martín, frente a la Catedral, lugar más céntrico y
concurrido. Perfeccionó aún más sus prestaciones ofreciendo
una gran variedad de comidas y vinos de distintos países.
El 15 de febrero de 1.828 falleció James Faunch. Sus restos fueron enterrado
en el cementerio protestante junto a la iglesia del Socorro pero, en 1884, fueron
trasladados al cementerio de Disidentes y, por último, pasaron al cementerio
del barrio porteño de Chacarita,
El Hotel Faunch quedó
al mando la viuda Mary Morley que, en el año 1829, instaló iluminación
con gasoil en su local, siendo esta innovación una novedad de gran relieve.
La señora Mary decidió casarse nuevamente con su colaborador,
el ingeniero Matless Jackson, de nacionalidad inglesa, Efectivamente, la nueva
pareja contrajo matrimonio el 19 de junio de 1.830, continuando con la dirección
del Hotel, ya famoso en esa época.
En el año 1832 la nueva pareja, satisfecha por el éxito logrado y estando en buena posición económica. decidieron vender el hotel para trasladarse en su patria, Inglaterra. El nuevo comprador resultó ser John Beech, también de nacionalidad inglesa.
Podo después, el
matrimonio Jackson emprendió el viaje a Gran Bretaña pero, lamentablemente,
ambos esposos fallecieron al naufragar el barco.
El señor Beech, nuevo propietario del Hotel, había llegado a Buenos
Aires en el año 1825 con toda su familia y su ocupación era impresor.
A pesar de eso, decidió dedicarse por completo al hotel, pero con poco
éxito, ya que no contaba con la experiencia de los dueños anteriores
y sus prestaciones disminuyeron en calidad.
En el propio Hotel se fundó,
el año 1.841, el Club de Residentes Extranjeros, que no ocupaba la totalidad
de las instalaciones del mismo.
Convencido del mal servicio que brindaba, el señor Beech se marchó
en el año 1.843, otorgándole al Club todas las instalaciones del
Hotel.
De esta manera cerró definitivamente el “Hotel de Faunch”,
por cambio de actividad.
A pesar de haber brindado
servicios a las colectividades inglesa y escocesa, el Hotel Faunch fue testigo
de festejos y acontecimientos puramente argentinos.
Como ejemplo, se recuerda una gran celebración, brindada en el Hotel
de Faunch y organizada por los comerciantes de Buenos Aires, por la victoria
de Ayacucho.
El salón estuvo adornado con distintas banderas de los países
más notables de aquel entonces, y también por cuadros de Bolívar
y Sucre.
Todo el país festejó este gran triunfo.
Como anécdota, vale
el recuerdo de los balcones del Hotel Faunch, que fueron uno de los muchos que
albergaron a personas deseosas de ver la ejecución, que se realizaba
en Plaza de Mato, de dos ladrones condenados a muerte (fueron Jaime Marcet y
Juan Pablo Arraiga).
Se dice que algunos balcones no resistieron el peso de tanta gente, causando
su deterioro.
Bernadette Castro
Fuente: Bibliotecas históricas de Buenos Aires.